Tina Fey y Amy Poehler, en uno de los gags visuales que hicieron durante la noche./Afp

Tina Fey y Amy Poehler, en uno de los gags visuales que hicieron durante la noche. / Afp

'The Crown' y 'Nomadland' triunfan en unos Globos de Oro sin glamour ni emoción

La serie de Netflix sobre la familia real inglesa y la película de Chloé Zhao, que denuncia la precariedad laboral en EE UU, vencen en una gala con los ganadores en sus casas

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI Madrid

'The Crown', la serie que ha enganchado en todo el mundo por sacar los trapos sucios de la familia real inglesa, y su productora Netflix brillaron en la 78 edición de los Globos de Oro, que se celebraron de manera virtual con los ganadores agradeciendo sus galardones desde sus casas. Una gala prodigio de la técnica sin la menor emoción. La mejor película dramática fue 'Nomadland', de Chloé Zhao, cine independiente que retrata las miserias laborales de Estados Unidos. Es la segunda directora que recibe este galardón desde Barbra Streisand en 1984 por 'Yentl'. La mejor comedia fue la gamberra secuela de 'Borat', que también brindó recompensa para su actor protagonista, Sacha Baron Cohen.Amy Poehler desde Los Ángeles y Tina Fey desde Nueva York condujeron una ceremonia sin apenas chistes y sin alfombra roja. En su monólogo inicial se rieron de la polémica a cuenta de la Asociación de la Prensa Extranjera que concede los premios, «compuesta por aproximadamente 90 periodistas internacionales, no negros, que asisten a eventos de promoción de películas cada año en busca de una vida mejor».

Fue una gala como en sordina, con unas pocas mesas vacías rodeando el escenario y las más lejanas ocupadas por trabajadores del sector sanitario, ya vacunados y con mascarilla, a los que habían tenido la deferencia de invitar. Los gritos y aplausos no se sabían muy bien de dónde venían, todo daba la sensación de cierta artificialidad. Cuando se leían las nominaciones, los candidatos entraban vía Zoom desde su hogar y algunas veces los recuadros de sus rostros se mantenían incluso cuando hablaba el ganador, a diferencia de la retransmisión tradicional desde la sala. Fue un prodigio técnico en el que nadie vacilaba al entrar la conexión, lo que hacía pensar que sus respuestas parecieran ya grabadas. Veremos si en los Goya la fibra óptica va igual de bien. Por supuesto, se echó muchísimo de menos el humor salvaje de Ricky Gervais para desengrasar entre premio y premio.

Margot Robbie inauguró la atípica alfombra roja en la cuenta de Twitter de los Globos de Oro.

Galería. Margot Robbie inauguró la atípica alfombra roja en la cuenta de Twitter de los Globos de Oro.

Las revistas de decoración tuvieron con la gala tanto material como las de moda: las estrellas aparecían maqueadas en rincones estratégicos de sus mansiones, a veces rodeadas de su familia, aunque alguno como Jason Sudeikis, Globo de Oro al mejor actor de comedia y musical por su papel de entrañable entrenador de un desastroso equipo de fútbol americano en 'Ted Lasso', salió en sudadera. Bill Murray, por su parte, sorprendió con una camisa hawaiana y un martini en la mano. La mejor actriz de una serie dramática fue la británica Emma Corrin, que en la cuarta temporada de 'The Crown' ha tenido la lotería de interpretar al personaje más morboso: Diana de Gales. El mejor actor de miniserie o telefilme fue Mark Ruffalo, que en 'La innegable verdad' (HBO) encarna un doble papel: el de un pintor de brocha gorda al que todo le sale mal y el de su hermano esquizofrénico, que acaba ingresado en una cárcel tras amputarse una mano. Cuando sus hijos saltaron al sofá y le abrazaron fue como si la telerrealidad se adueñara del espectáculo.

Rosamund Pike fue la mejor actriz de cine en comedia o músical por 'I Care a Lot', una película de Netflix en la que encarna a una timadora que estafa a jubilados hasta que se encuentra a la horma de su zapato en la figura de una anciana. El mejor actor en una serie dramática fue el británico Josh O'Connor, que en 'The Crown' encarna a Carlos de Inglaterra. La mejor actriz de series de comedia o musical fue Catherine O'Hara por 'Schitt's Creek', una serie canadiense que emite Netflix en la que una acaudalada familia se arruina al ser defraudada por su gerente y se ve obligada a irse a vivir a una pequeña ciudad, Schitt's Creek, que habían regalado a su hijo por su cumpleaños. En el año de la pandemia, que ha cerrado los cines y enganchado a la gente a la televisión, las plataformas fueron las estrellas de la noche. Netflix y su superproducción 'The Crown', mejor serie dramática, reinaron en este cambio de paradigma.

Sunrise Coigney y Mark Ruffalo.

La noche avanzaba cansina y sin esos momentos de espontaneidad que se producen en un show presencial. David Fincher, que con 'Mank' se fue de vacío, perdió el Globo de Oro al mejor guion en cine a manos de Aaron Sorkin por 'El juicio de los 7 de Chicago', pero a cambio proporcionó una de las escasas anécdotas de la noche al tomarse un chupito de vodka brindando por el ganador. El alivio vino de la mano de Jane Fonda, Globo de Oro honorífico, que recogió su galardón en persona tres décadas después que su padre Henry lo hiciera. Como no podía ser menos, su discurso tuvo contenido político: «Las películas pueden cambiar a la gente», defendió en un alegato a favor de la diversidad de historias y de las minorías que las cuentan. La actriz alabó algunos ejemplos de ello, como la serie de HBO 'Podría destruirte', en la que la protagonista negra es violada. Algunos lo entendieron como una bofetada a la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood que organiza los Globos de Oro, entre cuyos miembros no hay un solo afroamericano.

Jodie Foster apareció reclinada en pijama en su sofá junto a su mujer, Alexandra Hedison, y su perro para recibir el Globo de Oro como actriz de reparto en cine por la película 'The Mauritanian', una historia basada en hechos reales en la que da vida a la abogada de un preso de Guantánamo. Tiene otras dos estatuillas en su estantería. La mejor actriz de reparto en series fue Gillian Anderson, que en la cuarta temporada de 'The Crown' se ha atrevido a meterse en la piel de la 'Dama de Hierro' Margaret Thatcher con división de opiniones entre los espectadores. La mejor miniserie o telefilme fue 'Gambito de dama', también de Netflix, y la mejor actriz la estadounidense de 24 años Anya Taylor-Joy por dar vida a una huérfana de carácter autodestructivo que es un auténtico genio jugando al ajedrez. Una de las series del año que ha puesto de moda este deporte en todo el mundo.

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones. / Afp

El Globo de Oro a mejor actor en una película fue a título póstumo para el afroamericano Chadwick Boseman por la producción de Netflix 'La madre del blues', un galardón agradecido por su viuda, Taylor Simone Ledward. Un cáncer acabó el pasado agosto con la vida del protagonista de 'Black Panther' a los 43 años. La mejor directora, con chupito de Fincher incluido, fue 'Nomadland', de Chloé Zhao, protagonizada por Frances McDormand. La cinta, que también recibió el premio a la mejor película y fue León de Oro en Venecia, adapta el libro de la periodista Jessica Bruder 'País nómada', que retrata la realidad de los trabajadores estadounidenses que, a una edad cercana a la jubilación, se lanzan a vivir en furgonetas en la carretera porque no pueden permitirse una casa en busca de trabajos temporales, entre ellos ser explotados hasta la extenuación en almacenes de Amazon. Zhao tiene todas las papeletas para ganar en los Oscar.

«Gracias a la Asociación de la Prensa Extranjera blanca y vieja», soltó Sacha Baron Cohen fiel a su humor salvaje por el Globo de Oro a la mejor comedia y al mejor actor protagonista por la secuela de 'Borat', disponible en Amazon Prime Video, en la que recupera su personaje de reportero kazajo al que sueltan en Estados Unidos para dinamitar todos los tópicos del país. Su tono de falso documental puso en aprietos a Rudolph Giuliani en una escena rodada en cámara oculta, en la que el político flirtea con una joven en la habitación de un hotel. El cómico británico explicó que el filme se había estrenado a propósito antes de las elecciones que expulsaron a Trump «para mostrar el peligro de las mentiras, el odio y las conspiraciones, y el poder de la verdad, la empatía y la democracia». Joaquin Phoenix salió al escenario con una chaqueta como de chandal para entregar el inesperado Globo de Oro a mejor actriz de cine a la cantante Andra Day por 'Los Estados Unidos contra Billie Holiday', batiendo a la favorita de la noche, Frances McDormand. Tanto los premios a Day como a Boseman suenan a componenda de los periodistas extranjeros para lavar su imagen racista.

Rosamund Pike y Ben Stiller.

Laura Pausini ha conseguido su primer Globo de Oro gracias a la canción ' Io si', de 'La vida por delante', del italiano Edoardo Ponti, la película estrenada en Netflix que ha devuelto a Sophia Loren a la interpretación después de más de una década alejada de la gran pantalla. Por su parte, 'Soul' recibía el premio a la mejor película de animación. No fue una sorpresa. Desde que se da el premio, solo en cuatro ocasiones Pixar no se ha llevado el galardón. La cinta de Pixar se llevó también la estatuilla a la mejor banda sonora, compuesta por Trent Reznor y Atticus Ross.