Susan Kelechi Watson, una de las mejor vestidas de la gala. /efe

Susan Kelechi Watson, una de las mejor vestidas de la gala. / efe

Trampas en la alfombra roja virtual

Algunas estrellas sucumben a la comodidad de su hogar aprovechando las circunstancias, mientras que otras se calzan tacones por primera vez en un año

GLORIA SALGADO Madrid COLPISA

¿Qué hay detrás de una alfombra roja en época de pandemia? «Podemos hacer trampa de maneras que no podríamos si fuera un evento presencial», explicó la estilista Sophie Lopez, que asesoró a Kate Hudson. Vamos, más o menos lo que lleva sucediendo en Zoom -y similares- desde hace casi un año, cuando muchos se vieron obligados a trabajar desde casa. ¿El vestido no queda perfecto? No hay problema: la cámara web solo muestra una parte clave del estilismo y, «si no queda del todo bien, podemos engañar un poco, podemos sujetar cosas con alfileres», reveló López, que añadió que en esta ocasión no había que preocuparse por «tropiezos con el dobladillo».

Sin el tradicional desfile debido a las restricciones, la alfombra roja de los Globos de Oro, una de las más relevantes para la industria de la moda, no fue ni de lejos lo que solía ser. Toman relevancia otro tipos de acciones, en especial para las firmas, como hacer circular fotografías con los estilismos por redes sociales, donde se difunden rápidamente. Sin embargo, muchas celebridades -y sus estilistas- vivieron esta situación con cierto alivio. Ni multitudes expectantes, ni flashes esperaban los trabajados atuendos de actrices y actores. Brad Goreski, quien viste a Kaley Cuoco, nominada por la serie de TV 'The Flight Attendant', admitió que, en momentos como este, «los clientes pueden ponerse cosas que normalmente no usarían para una larga velada con traslados en coche, comidas en público y entrevistas a los medios. Podemos ser un poco más imaginativos este año», apuntó.

Es el caso de Carey Mulligan, nominada a la mejor actriz en una película dramática por su papel en el thriller 'Hermosa venganza'. La intérprete, que optó por un elegante y delicado vestido de satén rosa palo para su primera alfombra roja virtual, confesó por videoconferencia desde un hotel en Londres que se trataba de la «primera vez que uso tacones en unos 18 meses».

Entre los estilismos clásicos y favorecedores, como los de Kaley Cuoco -de Óscar de la Renta-, Nicole Kidman -de Nicolas Ghesquière para Louis Vuitton-, Anya Taylor-Joy -de Dior Alta Costura- y Renée Zellweger -de Armani Privé-, destacó Regina King, una de las tres mujeres nominadas a mejor directora. Sorprendió con un escultural vestido asimétrico de Louis Vuitton en negro y plata. Otra de las mejor vestidas de la noche fue Susan Kelechi Watson, presente en la ceremonia para entregar uno de los premios. La actriz de 'This is us' llevaba un maravilloso vestido cuajado de flecos de Georges Hobeika que acaparó todas las miradas.

Claro que no todo el mundo eligió vestirse de etiqueta y se dejó llevar por la comodidad. Jared Leto, que suele ser fiel a Alessandro Michele, director creativo de la italiana Gucci, publicó su atuendo en Instagram: un cómodo suéter de cuello alto azul marino. Más tarde apareció desde las montañas de Nevada, con una camisa marrón y una chaqueta con un alfiler de flor gigante. Bryan Cranston también posó en la red social, pero con una camisa abotonada, pantalones cortos blancos y los pies descalzos. «Quieren que nos vistamos bien para el desfile de esta noche, pero cuando al elegir entre moda o comodidad, la comodidad gana, ¿no?», escribió. Ilaria Urbinati, estilista de Sacha Baron Cohen, ya adelantó que el conjunto del provocador actor británico sería «menos osado» de lo habitual porque estaría «en su sala de estar».

No estaba en su casa, pero también se puso cómodo Joaquin Phoenix, que vistió una sudadera de la ONG internacional Igualdad Animal. Aunque si alguien llevó la comodidad al extremo fue la premiada Jodie Foster, que agradeció su galardón en pijama desde el sofá de su casa, acompañada por su novia y su perro.