Momento de la lectura del manifiesto. / COBER

La cultura llama a la lucha

Santa Ana reunió a representantes de los sectores de la cultura y los espectáculos en la convocatoria Alerta Roja, una cita en la que evidenciaron sus problemas

David Ojeda
DAVID OJEDA

El corazón institucional de Las Palmas de Gran Canaria, la plaza de Santa Ana, congregó a una numerosa representación del mundo de la cultura y los espectáculos en Gran Canaria. El llamamiento global Alerta Roja Eventos tiñó de rojo la fachada de las Casas Consistoriales para evidenciar las dificultades por la que los integrantes de un segmento profesional que integra a 27.000 personas en Canarias, y que se ha organizado para hacer oír sus voces, está pasando.

Precisamente la lucha común es el primer paso que celebran los convocantes del acto que dio respuesta en la capital insular a una concentración que se celebró de manera uniforme en 27 ciudades en todo el Estado.

Por eso se pudo ver en Santa Ana durante la lectura del comunicado a todo tipo de personalidades relacionadas con el sector. «Fuimos los primeros en caer y los últimos en levantarnos. Desde febrero empezaron a caerse todos los espectáculos y no hemos trabajado. Reivindicamos visibilidad del sector. Esta movilización es lo más transversal posible, desde artistas a técnicos pasando por promotores o gestores», señaló Aritz Rodríguez, secretario de la Asociación Profesional de Técnicos de las Artes Escénicas de Canarias.

Asistentes a la movilización. / COBER

Una de las cosas que se quería demostrar en la convocatoria era la posibilidad de organizar eventos con todas las medidas pertinentes para enfrentarse a la Covid-19. El acceso a la plaza se hizo bajo inscripción para controlar la posible trazabilidad de un hipotético contagio. Y cajas de transportar material técnico marcaron el espacio físico asignado a cada asistente. «La cultura es segura. ¿Es más seguro un centro comercial que un teatro en el que se tomen todas las medidas pertinentes?», se repitió varias veces durante la concentración.

Lo que aspiran a conseguir los integrantes del movimiento Alerta Roja Eventos es una regulación profesional del sector que corrija desequilibrios que anteceden incluso a la pandemia. «Este sector representa un PIB del 3,8% del Estado, y eso es mucho dinero. Eso se equipara a 700.000 puestos directos. Por eso reivindicamos que se nos reconozca como industria, somos profesionales que pagan sus impuestos y nos dedicamos a esto como cualquier otro trabajador a lo suyo», acotó Rodríguez.

El secretario de Aptaecan insistió mucho en la urgencia de dotar de un nuevo marcó laboral a un sector que se encuentra comprometido en estos momentos. «Mucha gente en el sector se quedó sin cobrar el ERTE porque no disponemos de un epígrafe claro en el Impuesto de Actividad Económica y nos dejan en un vacío. Si eres, por ejemplo, tramoyista de un escenario, no tienes una categoría y esa persona se ha quedado fuera de las ayudas», manifestó.