Detalle del Pórtico de la Gloria tras la restauración que le ha devuelto la coloración. / Fundación Barrié

El colorido milagro de la piedra en Compostela

Un lujoso libro recrea la portentosa restauración del Pórtico de la Gloria de la seo gallega, la gran joya del Románico europeo /Con un coste de 6,2 millones de euros, 80 especialistas le dedicaron 50.000 horas doce de trabajo a lo largo de doce años

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Milagroso es poder aproximarse hoy al color original de las figuras del Pórtico de la Gloria tras siglos de grisura. Es posible gracias a la portentosa restauración llevada a cabo durante doce años en la catedral compostelana, que merecía un libro no menos memorable para reseñarla. Lo ha hecho posible la Fundación Barrié, que financió la histórica recuperación, y que coedita el lujoso volumen que detalla el rescate de la gran joya románica de la seo gallega. El colorido milagro de la milenaria piedra jacobea que, en el Año Santo, descubre sus secretos y misterios y permite apreciar la policromía de sus 200 tallas casi como la concibió el maestro Mateo en el siglo XII.

Entre 2006 y 2018 la Fundación Barrié y la Catedral de Santiago acometieron la restauración, un reto para ambas instituciones y un hito para la conservación y la historia del arte. La fundación, mecenas exclusivo del proyecto, aportó 6,5 millones de euros y ahora pone el broche con la publicación de 'Pórtico de la Gloria. Una restauración' coeditado con la fundación catedralicia.

Cuenta cómo se logró detener la degradación química que minaba la composición de la piedra y sus tallas, rescatando así de su situación crítica el arco románico. La restauración se completaba en 2018 y se volvía a abrir la fachada occidental de la catedral, que dejaba atrás su secular color gris y descubría la policromía original sepultada por capas de mugre y de otros pigmentos.

En 220 páginas y con 150 imágenes, el libro recorre los doce años y las más de 50.000 horas de trabajo de 80 especialistas necesarias para devolver su esplendor a esta maravilla medieval. Satisface la curiosidad que suscita ver el resultado sabiendo que no se añadió ni un ápice de nuevos pigmentos sobre la pétrea superficie del Pórtico, lo que enorgullece a los técnicos. Las fotos inéditas, que confrontan el antes y el después, permiten comprobar el crítico estado del conjunto y el magnífico resultado final. Desvelan la belleza de las tallas con su policromía recuperada y sus abundantes motivos decorativos.

Capas superpuestas

La restauración planteó enormes retos a los técnicos, que destaparon las distintas capas cromáticas superpuestas durante siglos sin aplicar una sola pincelada nueva. Constataron que la última capa, que data del siglo XVII, escondía otras dos anteriores. Una tardogótica, de cien años antes, aplicada cuando se realizaron las primeras modificaciones arquitectónicas del Pórtico, y otra del período medieval, perceptible hoy en el lapislázuli del ángel que porta la cruz de la columna sustituido en el siglo XVII por azurita. Se ha logrado identificar los materiales originales usados para colorear la piedra: laca roja de cochinilla, cobre para lograr el verde, plomo para el blanco y la encarnaciones (rostros, mano y pies) y láminas de oro puro en algunos detalles.

Los restauradores afrontaron además un desafío biológico. La humedad, el polvo acumulado durante centurias y la acción de la naturaleza en los tres siglos que el Pórtico estuvo a la intemperie propiciaron la aparición de microorganismos en la piedra. Unas cianobacterias que pusieron en jaque al conjunto, de 18 metros de largo y 11 de alto, y que propiciaban, a su vez, la aparición de hongos que se «alimentaban» de ellas y de los elementos naturales utilizados en la coloración.

«Nada sabíamos del grado de conservación de la policromía, de su calidad, de la sucesión de estratos históricos o del efecto que tendría sobre el monumento la eliminación de la capa gris», explica tras el éxito de la intervención en el prólogo Gaël de Guichen, miembro del comité científico del proyecto y asesor del Iccrom, centro internacional para el estudio de la preservación y restauración de los bienes culturales. Asegura que la espesa capa que ocultaba el brillo original «era también de desconocimiento, y no solo de polvo». Ahora se sabe que «nada es casual» en un conjunto «cuya originalidad reside en su carácter orgánico».

Doble edición

La editorial neoyorquina Assouline, un referente inernacional en publicaciones de alta calidad y especializada en arte, moda, viajes y gastronomía, ha realizado las ediciones del libro en español e inglés. La de coleccionista es de solo 1.000 ejemplares de gran formato (35x28x4 centímetros y 3,55 kilos de peso). Encuadernados a mano en un taller de Italia y presentados en un lujoso estuche revestido de seda, cada ejemplar cuesta 195 euros. La edición popular de menor formato (27x18,5x2 centímetros y 1,2 kilos de peso) consta de 2.500 ejemplares y su precio es de 30 euros.

La larga y costosa restauración en el Pórtico mereció en 2019 el prestigioso premio Europa Nostra, que la reconocía como «ejemplo muy destacado de conservación y cuidadosa recuperación de escultura en piedra policromada en una obra de fundamental importancia en la escultura románica».

Quienes no puedan contemplar directamente los logros de la restauración pueden hacerlo a través de una aplicación gratuita descargable en Apple Store y Google Play y que permite acceder a un pórtico digitalizado en resolución gigapíxel, acompañado por narrativas en forma de 'storytelling', entre otros contenidos.