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Un documental explora ‘La Sima del olvido’

Un documental explora ‘La Sima del olvido’

El Multicines Monopol proyecta de nuevo la cinta de Monzón Gil para recordar a los parientes de represaliados franquistas que aún no saben qué hay bajo la basura depositada en la Sima de Jinámar.

Jueves, 16 de julio 2020, 22:33

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Hace un año se estrenó en el multicines Monopol el largometraje documental La Sima del olvido, en el que Juan José Monzón Gil explora, desde distintos puntos de vista, la chimenea volcánica situada en Jinámar donde las Brigadas del Amanecer de la dictadura arrojaron los cadáveres de los represaliados. Desde entonces, la película, en su versión recortada, se ha visto en algunos institutos de secundaria de Canarias y de Madrid, además de en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

El propósito de Monzón es que el público empatice con los familiares de las víctimas de la represión franquista que «llevan 80 años esperando que las instituciones le den respuestas». Por ello, el jueves, a las 19.30 horas, con motivo del aniversario del estreno y para desenterrar este capítulo de la historia reciente, el Multicines Monopol acogerá una nueva proyección de la cinta en su versión de cien minutos.

La película recoge las voces de los descendientes de víctimas del franquismo que sospechan que sus padres fueron arrojados en la sima, como Mari Luz Dámaso o Josefina Expósito, además de los testimonios de historiadores, arqueólogos, bioantropólogos, genetistas y el del espeleólogo Jesús Cantero, que bajó por el tubo volcánico catorce veces entre 1967 y 1977, explicó Monzón, que con este trabajo ha intentado cubrir una laguna. «Hasta la fecha, veía vídeos y materiales en blogs sobre el asunto, pero no había un trabajo riguroso y holístico que abordara este enclave desde distintos puntos de vista», dijo el profesor de secundaria y asesor del CEP Gran Canaria Noroeste, en una entrevista telefónica.

Monzón invirtió tres años de trabajo en este documental que le dio la oportunidad de conocer el interior de la sima. «Si quería hablar del tema, tenía que bajar para poder contar lo que encontré» y lo que halló fue basura en superficie, desde animales muertos a los restos de un coche y una bañera. Algo insólito porque la boca de la Sima está muy lejos de la carretera y llevarlos hasta allí es muy complicado. «Echar basura es el arma de los fascistas para ocultar lo que hay ahí. La gente sabe que es un lugar histórico. Hay señalética que lo explica. Eso lo han hecho con mala fe. Sale más barato llevarlo a un punto limpio», lamenta el investigador sobre este tubo que forma parte de un complejo formado por cinco chimeneas volcánicas. Allí, bajo escombros de desplomes y voladuras, quizás estén algunos de aquellos hombres sacados de su casa por la fuerza y que jamás volvieron a sus hogares.

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