«Doblar a Woody Allen me ha perjudicado para otros trabajos»

30/06/2020

Joan Pera, la voz del cineasta norteamericano en España, narra el audiolibro de la autobiografía de Allen, ‘A propósito de nada’

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Joan Pera (Mataró, 1948) está acostumbrado a que cuando compra el pan, alguien a su lado diga: «¿Pero qué hace aquí Woody Allen?». Desde hace casi cuatro décadas, este actor catalán es la voz en España del cineasta norteamericano. Ahora también narra el audiolibro de ‘A propósito de nada’ (Alianza), que aparecerá en las próximas semanas y dará continuidad en las librerías a la autobiografía de Allen, que se ha convertido ya en el fenómeno editorial del ‘postcoronavirus’.

«Hacer un audiolibro como éste no ha sido fácil», explica Pera. «Estuve trabajándolo un mes porque cada párrafo tiene una intención, una revelación. No es ‘A propósito de nada’, es ‘A propósito de todo’», cuenta el actor, que sobre todo hace teatro en Cataluña, pero que también ha doblado en el cine español a personajes como Rowan Atkinson (Mr. Bean) en la película ‘Johnny English’.

Cuenta Joan Pera que algunas de las revelaciones del libro le han sorprendido. «No sabía que se hubiera casado por primera vez antes de los 20», afirma. Y sobre las denuncias de abusos a menores, cree que Allen «no es políticamente correcto y en ocasiones, incluso, parece un poco amoral, pero tiene pruebas de que nunca ha cometido ninguna ilegalidad». «Las épocas han cambiado. Él antes decía que se subía a un autobús y se tiraría a todas las mujeres, ahora estamos en el #MeToo y es diferente. Pero en cambio», añade Pera, «es muy respetuoso con todas sus exparejas, no habla mal de ninguna, ni siquiera lo hace de Mia Farrow».

«Fue él quien me eligió para doblarlo en España. Quiere tener el control sobre todo el proceso»

La relación cinematográfica entre Woody Allen y Joan Pera se remonta a mediados de los 80. Tras la muerte de su anterior doblador, Miguel Ángel Valdivieso, comenzó un casting para buscar a quien lo reemplazara. Pero el proceso no fue fácil, recuerda Pera. «Le mandaban los audios a Woody y él fue el que me eligió. Es un director que quiere tener el control sobre todo el proceso de sus obras, también el doblaje. De hecho, al principio, él no quería que se le doblara y fueron los italianos los primeros en convencerle de que la gente se perdía con la verborrea de sus diálogos. Después, se dobló en España».

Y en 1994, por fin, Allen y Pera se conocieron, aunque su primer encuentro bien podía haber sido una escena de cualquier película del norteamericano. «Me citaron en un hotel y le esperé cerca de la puerta de la habitación. Salió muy despistado, no me vio y fue al baño a lavarse las manos. Al volver a la habitación, su asistente le dijo: ‘Éste es Pera’. Allí comenzamos a hablar». Y eso que el intérprete catalán no las tenía todas consigo. «En el mundo del cine se dice que a quien más odia un actor es a su actor de doblaje, porque le roba algo de su alma. En mi caso ocurrió todo lo contrario. Me felicitó, me dio las gracias y me dijo: ‘Tú me haces más héroe de lo que soy’».

Se han visto cuatro veces y en una ocasión Allen le dijo: «Tú haces que parezca más héroe de lo que soy»

A partir de ahí, Allen y Pera se han visto en otras tres ocasiones, cuando el director norteamericano ha estado en Barcelona, de rodaje o de visita, y la admiración parece mutua. «Lo que tiene Woody es que ha creado un personaje universal, alguien con quien todos nos identificamos, con nuestros éxitos y nuestros fracasos, y con miedo a contraer alguna enfermedad», asevera.

Pera es un ‘alter ego’ de Allen. «Soy bajito, llevo gafas, me puede la timidez», relata. Y aunque da gracias por haberle puesto voz en tantas películas, ser el Allen español ha tenido una cara menos positiva. «Sé que he perdido muchos trabajos por eso. En muchas ocasiones no me han contratado para otros doblajes porque me decían: ‘La gente va a creer que eres Woody Allen’. A veces pienso que quizá habría sido mejor que no me hubiera cogido», bromea este actor, al que una vez un taxista de Bilbao, al escucharle hablar, le dijo: «¡Es usted Eduard Punset!». «Vaya», respondió; «pues me suelen confundir con Woody Allen».