Coreografías sobre la lava

12/08/2019

La grancanaria Cristina Pérez es la responsable de las emocionantes coreografías que en transcurso de la producción César Manrique, el musical aligerarán la dimensión dramática dibujando sobre el escenario todo el poder cautivador del lenguaje con el que es capaz de expresarse el cuerpo. La propia Pérez, con su equipo integrado por José A. Díaz, Francisco Santana, Ione Díaz, Eva Álvarez y Sofía Silva, constituye el cuerpo de baile del elenco artístico del citado musical, que entra en su recta final de ensayos, antes de ser estrenado el próximo día 12 de septiembre, en el teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria.

Cristina Pérez advierte que los tres bailarines y las dos bailarinas que tomarán parte en el musical que produce Mestisay y Clapso Producciones Teatrales, fueron seleccionados en el casting realizado el pasado mes de abril en el Gabinete Literario. «De ellos valoramos su técnica, personalidad y, sobretodo, el alma; para mí, transmitir cuando se interpreta una pieza, es algo muy importante», señala esta coreógrafa de 34 años.

Desde el pasado mes de julio Pérez y su quinteto vienen ensayando los bailes que el público podrá contemplar en el transcurso del montaje de 90 minutos que ha ideado Manuel González y que dirigirá Israel Reyes.

«Ha sido todo un proceso de creación muy interesante. A medida que comencé a escuchar las composiciones musicales intentaba crear las piezas sin, quizás, darme cuenta del todo, que formaban parte de un conjunto. Una vez se iniciaron los ensayos y tras varias reuniones con Reyes, llegué a la conclusión de que las coreográficas debían articularse como un refuerzo del contenido dramático del montaje. Todo pasó a ser mucho más bello», admite Pérez, que añade que «la estética y la expresividad corporal unidas a algo planteado desde el sentimiento constituyen un valor añadido conmovedor que a buen seguro provocará la empatía del espectador desde el inicio».

«César Manrique, como bien se conoce, fue una persona que buscaba desde su pasión creadora armonía entre lo que era el arte y la naturaleza. Ambas fuerzas cargadas de mucha energía y con su capacidad de transmitir emociones, están presentes en la estética de las coreografías creadas para César Manrique, el musical. En mi sofisticada búsqueda de movimientos lo que he querido transmitir es precisamente eso: armonía y emociones jugando con la creatividad y el espacio», dice.

Todo ello imbricado en un relato sometido a una trama pródiga en giros que revela la existencia de un deslumbrante Manrique onírico. «Por ello las coreografías están diseñadas desde el pálpito de la misma vida, que suele ser casi siempre un coctel de fuerza y delicadeza».

Confiesa que este musical «está tan cargado de momentos de tanta emoción» que sería complicado escoger entre sus coreografías una que pudiera definirse como predilecta. «Todas han sido concebidas con la intención de reflejar el espíritu de César», señala Cristina Pérez, que había trabajado con anterioridad en algunas producciones de óperas y zarzuelas, pero nunca en una producción coral de la envergadura de este gran musical «en el que se unen tantas artes de forma transversal».

Pérez no es la primera vez que colabora con Israel Reyes y Manuel González. Con el guionista y autor del libreto musical de esta producción trabajó como coreógrafa y bailarina en el espectáculo estrenado el pasado diciembre, Vereda Tropical, y con Reyes, como director artístico del Carnaval de la Ciudad, se ha responsabilizado de las coreografías de las galas principales durante dos años consecutivos junto a otras dos artistas.

«Son personas con una sensibilidad y una mente creativa que a cualquiera dejaría sin palabras. Trabajar con ellos es envolverte en un aura de colores y sensaciones modulares que estremecen siempre... Su respeto y amor por lo que hacen son cualidades que los definen ya no slo como profesionales sino también como personas. Disfrutar de cualquier viaje con ellos es un auténtico aprendizaje y siempre una aventura maravillosa. Por ello, estoy y estaré siempre, eternamente agradecida», admite la coreógrafa.