Imagen de la serie 'La mirada sesgada', de Mariví Gallardo, que expone ahora '¿Aceptar todo y cerrar?', en la Fundación Francis Naranjo. / C7

Mariví Gallardo y Vogel 'conviven' desde el viernes en la Fundación Francis Naranjo

La artista visual grancanaria exhibe '¿Aceptar todo y cerrar?', mientras que el chileno hace lo propio con 'Otros mundos, otros sonidos'

V.S.A. Las Palmas de Gran Canaria

La Fundación Francis Naranjo, situada en el número 63 de la Avenida Primero de Mayo de la capital grancanaria, acoge desde el próximo viernes, 2 de diciembre, una doble exposición protagonizada por la artista visual grancanaria Mariví Gallardo y por el chileno Vogel.

'Otros mundos, otros sonidos', del artista suramericano se expondrá en la Sala Rasante y Superior de esta Fundación, mientras que la creadora isleña mostrará '¿Aceptar todo y cerrar?' en la Sala Sótano, gracias al acuerdo existente entre esta entidad y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

La desigualdad y la discriminación de género, la división sexual del trabajo, los espacios, los roles, las conductas, el dominio, la subordinación, los sistemas de creencias y los mecanismos de reproducción social son «palabras clave», según avanza la Fundación Francis Naranjo, en la propuesta que exhibe Mariví Gallardo desde este viernes.

La observación de los espacios cotidianos es una de las claves sobre las que sustenta su propuesta esta artista, que incide en que « a pesar de los avances en las políticas de igualdad y la conquista de derechos hacia las mujeres, la desigual valoración social de lo masculino y lo femenino y sus sistemas de símbolos no han cambiado y salen a la superficie de la vida diaria como revelación de una latencia enquistada», explica la Fundación.

De ahí que sus obras profundicen en la mirada sesgada y los hábitos creados por una tradición de roles y estereotipos patriarcales; en los elementos simbólicos conectados a una serie de normas referidas a la feminidad y al control del cuerpo de las mujeres; l a comunicación oficial del conocimiento sobre todo en la transmisión de información y de los estereotipos de la sociedad occidental, blanca y androcénica.

El título de la muestra alude al «mantra de nuestra realidad actual, acelerada, tecnológica y virtual que extrapola al proyecto como alegoría de la aceptación y consecuente legitimación social de mandatos que reproducen una economía simbólica del poder hegemónico socio-económico-cultural y que en conjunto responde a una estructura de poder subyacente e inherente a las relaciones de género».

La primavera de 2019

'Otros mundos, otros sonidos', de Vogel (Santiago de Chile, 1971) forma parte de una investigación en la que «desde lo visual, poético y político» trata de «despejar la llanura de un horizonte camuflado y en silencio», apunta la Fundación Francis Naranjo.

«Sus trabajos nos hacen mirar desde cerca algunas quebraduras que de lejos resultan lisas y silenciosas, hasta representaciones que abordan los choques entre las imposiciones coloniales y las subjetividades americanas», añade. En concreto, en la capital grancanaria protagoniza una muestra que «se configura desde una instalación de telas de velo italiano donde cada una de ellas tiene impresa una imagen detalle, imagen que capturó el impacto expandido del golpe sobre vidios templados de edificios corporativos de Santiago de Chile, que son vestigios de la furia provocada en la primavera chilena de 2019».

Las telas traslúcidas generan un «ambiente de inmersión que permite un involucramiento sensorial con las capas de ruido que produce la imagen». La obra, denominada 'El sonido de lo mismo' «sugiere recuperar la memoria sensible de cada persona ante la experiencia de escuchar las estridencias de esos quiebros». Así, se «recrea la memora, la furia, el sonido del vidrio quebrándose» para envolver al visitante «con la repetición de estas imágenes y sus detalles o atravesar por esos orificios de la mirada».

'El eco de las lenguas' también forma parte de su propuesta y consiste en un conjunto de objetos y vídeo. «Los objetos son residuos del monumento 'Mártires de Carabineros' donde se concentró la batalla del estallido chileno en la capital» y que el artista trasladó a su taller y en cuyas superficie grabó «los nombres de lenguas de los pueblos originarios transfronterizos de América», lo que se puede entender como «un reflejo de la visible usurpación por la oligarquía criolla y las fronteras impuestas por el Estado que reveló con fuerza el octubre chileno.