Gran Canaria despide al maestro

24/03/2019

La catedral de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria acogió ayer el funeral en recuerdo del escultor Martín Chirino, que falleció el pasado 11 de marzo en Madrid a los 94 años. La misa fue oficiada por el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases. Una amplia representación del mundo de la cultura, la política y la sociedad grancanarias acudió a este último adiós

El replicar de las campanas de la catedral de Santa Ana en pleno casco histórico de la capital grancanaria acompañó la llegada de las autoridades, amigos y allegados al escultor Martín Chirino para participar en la misa funeral en su homenaje. La hija del artista universal, Marta Chirino Argenta, recibió en el acceso a la basílica a los asistentes junto con las nietas y los hermanos del escultor. No faltaron a este último adiós a Chirino figuras de la cultura y de las artes isleñas, como el pintor Pepe Dámaso, el escultor Manolo González, el responsable del Museo Néstor, el presidente del Gabinete Literario, el director general de la Fundación Canaria Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria, el directo del CAAM o el director de la Fundación Martín Chirino, entre otros.

A ellos se sumaron una nutrida representación de todos los partidos políticos de la isla, destacando el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales y el alcalde de la capital grancanaria, Augusto Hidalgo. A ellos se sumó, en representación del Gobierno de Canarias, Isaac Castellano, consejero regional de Cultura, Turismo y Deportes. A las 19.07 el coro de la Filarmónica de Gran Canaria, dirigidos por Luis García, interpretaba el Canto del destino de Johannes Brahms, mientras entraba con los asistentes en pie el obispo de la Diócesis de Canarias, Francisco Cases, encargado de la misa funeral.

El obispo comenzó con un recuerdo al arranque de la tercera semana de Cuaresma y a la cercanía de la Semana Santa, ante una nave central con los bancos llenos y una treintena de asistentes en pie repartidos. «Hacemos memoria de nuestro hermano Martín Chirino, para todos artistas y artesano del hierro. Tenemos un dios artesano que nos hizo de barro. Esta memoria de nuestro hermano Martín esta iluminada hoy (ayer para el lector) por la palabra del Señor», comenzó.

Tras la lectura del libro de Moisés, de la Primera Carta del Apóstol Santiago a los corintios y del Santo Evangelio según San Lucas, Cases se centró en la figura del arista. «Iluminación para esta memoria que hacemos de nuestro hermano Martín» empezó Cases antes de resaltar la figura del Dios artesano. «Dios trabaja para cambiar los corazones de los que hacen el mal. Hoy aparece un Dios artesano, el se consideraba un artesano del fuego», en clara referencia a Martín Chirino. Recordó su infancia y su vínculo personal con la forja y el hierro, elementos inmortales en las manos de Chirino. «Mi bisabuelo era herrero debajo de mi casa tenia la herrería. Oíamos desde mi casa los golpes del yunque y del martillo. Veía como se retorcía el hierro», relató.

El coro interpretó también el Réquiem en re menor de Gabriel Fauré durante el ofertorio, la Misa de Réquiem en re menor de Mozart para despedir a los asistentes con el In Paradisum del Réquiem en re menor de Gabriel Fauré.

El periodista Guillermo García Alcalde intervino en nombre de la familia de Chirino para agradecer las muestras de condolencias recibidas durante estas dos semanas y para repasar brevemente la vida artística y la importancia trascendental de Martín Chirino en las historia del arte español del siglos XX y XXI. «Un artista genial», sentenció.