De izquierda a derecha, Verónica Forqué, Ingrid García-Jonsson y la grancanaria Mónica López, en una escena de 'Salir del ropero'. / Leandro Betancor

Ángeles Reiné estrena su «canto a la tolerancia desde la comedia»

Este viernes llega a los cines 'Salir del ropero', producción del grancanario Andrés Santana, que se rodó en gran medida, el año pasado, en Lanzarote

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

Hay cuestiones que damos por sentado, que consideramos que en pleno siglo XX están más que superadas y asimiladas por la población. Pero la realidad es tozuda y muy limitada la capacidad de asumir nuevos conceptos por parte de algunos ciudadanos. Frente a esta realidad se erige 'Salir del ropero', ópera primera de la cineasta gaditana Ángeles Reiné, que se estrena mañana en las salas de cine tras su puesta de largo fuera de concurso en otoño del año pasado en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

Este largometraje, que la directora no duda en definir como «un canto a la tolerancia desde la comedia», es una producción del grancanario Andrés Santana, cuyo rodaje se desarrolló en gran medida en 2019 en Lanzarote y durante dos jornadas adicionales en la ciudad portuguesa de Oporto.

Ángeles Reiné reconoce por teléfono que en 'Salir del ropero', cuyo guion también firma, ha buscado reflexionar, «con un tono ligero y divertido», sobre unos «principios básicos» que, dice, ella lleva grabados a fuego en su propio ADN. «La película habla sobre el respeto, la búsqueda de la felicidad, la tolerancia, el amor, la empatía... Tenía claro que si hablaba sobre ello desde un punto de vista profundo, la película sería un rollo. La comedia es difícil de manejar, pero es un instrumento bueno para narrar drama, ternura y cuestiones que, en otras circunstancias, podrían ser consideradas como cursis, pero en la situación en la que vivimos por la pandemia de la Covid-19, esa idea o prejuicio ha cambiado», explica la cineasta andaluza.

LOS TEMAS«La película habla del respecto, la búsqueda de la felicidad, el amor, la empatía y el ser 'diferente'»

Añade que se trata de «unos temas necesarios» y que optó por abordarlos «a través del humor, con una comedia de enredo», género que asegura que es «el más divertido» y el que más le satisface como espectadora.

La película, cuyo elenco encabezan Rosa María Sardá, Verónica Forqué, Ingrid García Jonsson y David Verdaguer, toca, con mayor o menor profundidad, una realidad que «no todo el mundo lleva en su mochila diaria», subraya Reiné. «La película es feminista porque habla de la igualdad en todo. Por ejemplo, Sofía, el personaje de Verónica Forqué, ha entregado toda su vida a la familia. Llega un momento en el que le apetece hacer lo que le da la gana, casarse con la mujer que ha sido su amiga y su amor durante toda su vida, pero no puede hacerlo porque en teoría perjudica a su nieta Eva. Llegará el día en el que la mujer no tenga que sacrificarse por su familia porque estará más que superado y grabado a fuego en la mente de todos. Pero aún no hemos llegado a ese momento», reconoce la directora y guionista.

'Salir del ropero' comienza en Oporto, donde Eva (Ingrid García Jonsson) ultima los preparativos para su inminente boda con el hijo de una familia escocesa adinerada, ultracatólica y proBrexit. Recibe una llamada telefónica en la que su abuela Sofía le dice que se va a casar con su amiga de toda la vida. En ese momento, Eva considera que ese enlace puede llevarse por delante todos su planes, por lo que decide viajar a Lanzarote, donde reside su abuela y su familia, para frenar los planes de boda de ésta.

Durante el desarrollo de la historia, los personajes de mayor edad se presentan ante el espectador con una mentalidad más abierta que la de los jóvenes. No es casual. «Hay un pequeño toque, porque la película está llena de pequeños detalles, en el que se aborda el papel que tienen hoy las redes sociales, donde prima el postureo, ya que la gente se muestra como la sociedad acepta que sean y no como realmente son», explica Ángeles Reiné. Por eso, señala, la película también habla sobre «el 'diferente'». «Sofía y Cecilia son lesbianas y después está Perlita, el personaje de Candela Peña, que se inspira en la hija de una amiga mía. Me he encontrado con que muchas mujeres han contactado conmigo porque viven una situación parecida a la de las protagonistas y tienen miedo a comunicarle a su familia y su entorno lo que quieren hacer», reconoce.

La isla, un personaje más

El productor isleño Andrés Santana fue quien le sugirió a Ángeles Reiné que Lanzarote se convirtiera en un plató natural para 'Salir del ropero'. «Tenía la isla como un lugar en la cabeza, pero no la conocía. La veía desde un entorno de tristeza, de tierra muerta. Pero cuando la visité, descubrí que tiene mucha vida. Al final, se convirtió en un personaje más de la película. La isla es lo que el personaje de Eva necesita, un lugar ideal para volver a sus orígenes, con el viento, la libertad, sus colores y un entorno de naturaleza salvaje, como es su propia familia», afirma la cineasta, que es todo elogio para la isla y sus habitantes. «Fue un placer rodar allí, cómo se portaron con nosotros. Fue como rodar en casa», dice entre risas.

Candela Peña, Verónica Forqué y Rosa María Sardá, en una escena de 'Salir del ropero'. / Leandro Betancor

Un elenco identificado con sus roles y un productor entregado al filme

La cineasta Ángeles Reiné es la 'culpable' de que el productor grancanario Andrés Santana, que luce en su palmarés cuatro premios Goya, se haya estrenado en el terreno de la comedia a estas alturas de su carrera.

«No habíamos trabajado juntos hasta esta película, pero llegamos al rodaje conociéndonos bien, porque llevábamos tres años intentando levantar el proyecto. La película le gustaba y se involucró a tope. Andrés es de esos productores que, cuando cree en el proyecto, hace lo que sea para sacarlo adelante. Fue un placer trabajar con él», rememora la cineasta desde su Cádiz natal.

Ángeles Reiné es todo elogio hacia elenco, incluido Rosa María Sardá, fallecida recientemente y que pudo ver el filme terminado antes de morir. «Me encantó trabajar con ella y con el resto del elenco. Fue muy agradable, porque todos tenían muchas tablas. Se notaba que les gustaba la historia y sus respectivos personajes. Eso hace que siempre se entreguen más y creo que el espectador lo percibirá», avanza Reiné.

La actriz Ingrid García Jonsson se presenta en esta ocasión con una faceta cómica que no es muy habitual dentro de su carrera. Para la cineasta andaluza no resultó una sorpresa. «Ingrid aporta ese punto de elegancia exterior que no tiene que ver con lo que tiene en el interior. Desde un principio tuve claro que era apostar por un caballo ganador para Eva», puntualiza.

El veterano y laureado José Luis Alcaine firma la dirección de fotografía. «Fue mi mano y mi corazón en todo. Trabajamos mucho previamente lo que queríamos rodar, el uso de angulares y escenas con diez actores, donde el espectador decide a dónde mira. Sin duda, es uno de los grandes maestros de la fotografía del mundo», subraya.