Najwa Nimri, Hiba Abouk y Paz Vega. / ÑITO SALAS / Atlas

La alfombra de los Goya se rinde al negro, los brillos y el pelo suelto

Paz Vega, con un elegante diseño negro de pedrería de alta costura, e Hiba Abouk, con un sexy Giambattista Valli en rosa han acaparado los flashes en la alfombra rosa de los premios del cine español

ALMUDENA NOGUÉS Málaga

Reducida -con apenas una treintena de protagonistas- más sobria que en anteriores ediciones -con el negro omnipresente- y con la mascarilla como principal -y forzoso- complemento. Estos han sido los hilos que han cosido la que será recordada como la alfombra roja de la pandemia. La segunda celebrada en Málaga. Una alfombra atípica. Rara, como los tiempos que corren. Sin cientos de periodistas agolpados en el majestuoso Gran Hotel Miramar, escenario de la 'red carpet' patria previa a la gala en el Teatro del Soho Caixabank. Sus salones reales se han convertido este sábado en el foco fashionista por excelencia. Y es que un año más, la 35 edición de los Goya ha invitado a la moda a la gran fiesta del cine español. Y no ha defraudado.

Por exigencias de guión, solo unos pocos han podido recorrerla. Aquellos actores y actrices encargados de entregar estatuillas, junto a presentadores y directivos de la gala y artistas convocados a la ceremonia. Los nominados han tenido que reservar sus mejores galas para el salón de sus casas. El desfile ha comenzado poco antes de las 20.00 horas. Y como es habitual, ha habido propuestas muy diferentes. Unas brillantes como el modelazo negro de alta costura con el que Paz Vega se ha coronado como una de las más elegantes. De pailletes, manga larga, print geométrico y estudiadas transparencias en un pronunciado escote en V.

Pero colarse en el codiciado listado de 'mejor vestidas' no es tarea fácil. Se trata de un palmarés que requiere de buen gusto, olfato y un equipo de buenos asesores y estilistas. Cada pieza cuenta en este examen, que también han pasado con nota la cantante Aitana Ocaña, muy favorecida con un diseño blanco de Versace con corte 'cut out' en el pecho y originales pulseras doradas en el tobillo que se han convertido en uno de los accesorios más deseados de la noche.

También de blanco ha posado Natalia de Molina, aunque de manera virtual. Muy original con un arriesgado look a medida de la firma JCPajares compuesto por traje y un sexy corpiño de pedrería. Pero puestos a hablar de correr riesgos ha sido Hiba Abouk la más rompedora de la noche. Su vestido asimétrico rosa con cola de Giambattista Valli y lazada a la cintura ha acaparado miradas. «Es un sueño de vestido y me gusta arriesgar y divertirme» ha declarado la actriz.

El negro ha sido el color estrella, junto a los destellos metalizados y pequeñas pinceladas de blanco y rojo. Por él han apostado -entre otros- la malagueña Belén Cuesta (con un elegante Carolina Herrera), los presentadores de la gala Antonio Banderas y María Casado, la Goya de Honor Ángela Molina (con una espectacular falda de volantes) o Najwa Nimri, que ha lucido la mascarilla más singular de la alfombra, de gasa. La actriz ha vuelto a recurrir a Loewe, en esta ocasión con un traje de chaqueta diferente con puños con volumen y maxi lazada en el pelo.

Entre los malagueños, muy acertada otro año más María Barranco, de las pocas que ha optado por un estampado floral más llamativo, o Maggie Civantos, con un escotazo de espalda en un elegante vestido de pailletes doradas. Daniela Santiago tampoco ha pasado desapercibida con un diseño de print animal en negro y rojo y maxi raja rematada con flecos.

Entre ellos, demasiado traje negro con camisa blanca, convertido en el comodín de la noche. Pero el que no arriesga no gana. Una reflexión que hacía uno de los más atrevidos de la alfombra, el actor Antonio Velázquez. Su traje con aires militares firmado por un diseñador granadino fue un soplo de aire fresco. También el de Adrián Lastra, con print de camuflaje con destellos dorados, o la apuesta de Pedro Almodóvar, con jersey rosa fucsia y americana azul marino. El director no desfiló por la alfombra, como tampoco lo hizo Penélope Cruz (con una palabra de honor negro con escote de pedrería), convertidos ambos en las grandes ausencias a quienes se les puso falta en el Gran Hotel Miramar.

En peluquería y maquillaje los Goya del Covid serán recordados por los de la naturalidad. Las melenas sueltas han sido el peinado estrella. Unas lisas sin más, otras con ondas al agua para darle un poco más de glamour al resultado. La sencillez se ha impuesto. Con alguna excepción. A destacar el look de Milena Smit -actriz nominada por 'No matarás'. Su vestido de Givenchy rematado con un cinturón con charms de candados compitió en protagonismo con su llamativo tatuaje facial desde el pómulo hasta la sien con formas tribales.