Selfi de la Orión con la Luna y la Tierra, tomado por una cámara montada en uno de sus paneles solares. / foto: nasa | vídeo: ep

Ciencia | Espacio

La nave Orión alcanza con éxito el ecuador de su misión a la luna

Ha superado el récord de distancia desde la Tierra que fijó el Apolo 13 y se está desempeñando tan bien que se han añadido siete nuevos objetivos para testear los sistemas del vehículo

Elena Martín López
ELENA MARTÍN LÓPEZ Madrid

Este lunes se ha completado con éxito la mitad de la misión Artemis I, que comenzó el pasado 16 de noviembre y finalizará el próximo 5 de diciembre. En una conferencia de prensa ofrecida desde el Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, portavoces de la agencia estadounidense han actualizado el estado de la prueba de vuelo sin tripulación y han celebrado que todo vaya mejor de lo esperado.

Su administrador, Bill Nelson, ha dicho: «Nuestros equipos han estado muy ocupados durante este fin de semana festivo (ha coincidido con la celebración de Acción de Gracias) debido al extraordinario éxito de la misión Artemis I, que ya ha completado una serie de eventos históricos. El viernes, por primera vez, una nave espacial para el trasporte humano entró con éxito en la órbita lunar distante».

Allí permanecerá una semana para probar los sistemas en un entorno de espacio profundo, a unos 64.300 kilómetros de la superficie lunar, antes de comenzar el viaje de regreso a la Tierra. «Más tarde, el sábado, Orión superó el récord de distancia a la que ha estado una nave de estas características de la Tierra», ha añadido Nelson. El anterior lo estableció la misión Apolo 13, al alejarse 400.000 km de nuestro planeta. Orión se ha alejado casi 435.000 km.

Por su parte, Mike Sarafin, gerente de la misión Artemis I, ha celebrado que el buen desempeño de la misión ha permitido agregar nuevos objetivos, que no estaban previstos, para testear los sistemas del vehículo. «El punto medio en esta misión nos brinda la oportunidad de agregar siete nuevos objetivos a los 124 acordados inicialmente. Eso nos permitirá caracterizar todavía más el entorno térmico de la nave y su sistema de propulsión, para ver cuáles son nuestros márgenes y dónde tenemos que centrar nuestros esfuerzos, de cara a reducir riesgos e implementar esa sabiduría al próximo vuelo con tripulación», ha afirmado.

«El esfuerzo que estamos haciendo ahora para obtener los datos en tiempo real del rendimiento del vehículo y el entorno es muy valioso, porque es lo que nos permitirá actualizar los modelos que tenemos y saber exactamente cómo funciona la nave para no cometer errores en el futuro», ha secundado Rick LaBrode, director de vuelo del Centro Espacial Johnson de la NASA.

Sarafin también ha declarado que «ha habido algunos pequeños problemas técnicos, pero ninguna de las anomalías es de importancia». Asimismo, ha anunciado que el equipo de operaciones de recuperación de la Marina de los Estados Unidos ha comenzado con los preparativos y entrenamientos para recuperar los equipos de la nave una vez caigan al océano Pacífico, frente a San Diego, el 11 de diciembre.

Artemis I es el primer paso en la exploración del entorno extremo del espacio profundo alrededor de la Luna antes de que la misión Artemis II, prevista para 2024, haga lo propio con tripulación a bordo. El programa Artemis incluye un total de cuatro misiones, cada una de las cuales más compleja, cuyo objetivo es devolver a los humanos a la luna y, desde allí, dar el salto a Marte.