Se cumplen 14 años del hallazgo del lejano mundo Sedna

14/11/2017

La órbita excepcionalmente larga y elongada de Sedna, que tarda unos 11 400 años en completarse, y su lejano punto de máxima aproximación al Sol, a 76 unidades astronómicas, han dado lugar a mucha especulación en cuanto a su origen.

El descubrimiento desde el Observatorio de Monte Palomar, en California, de Sedna, un objeto transneptuniano considerado entre los más lejanos conocidos del Sistema Solar, cumple este martes, 14 de noviembre, 14 años.

En 2012 Sedna se encontraba aproximadamente tres veces más lejos del Sol que Neptuno. Durante la mayor parte de su órbita está incluso más lejos del Sol, con su afelio estimado en 960 unidades astronómicas (ua) --32 veces la distancia de Neptuno--. Así, es de las objetos conocidos más alejados del Sistema Solar, exceptuando los cometas de periodo largo.

La órbita excepcionalmente larga y elongada de Sedna, que tarda unos 11 400 años en completarse, y su lejano punto de máxima aproximación al Sol, a 76 unidades astronómicas, han dado lugar a mucha especulación en cuanto a su origen.

El nombre de Sedna proviene de la diosa de la mitología esquimal del mar y de los animales marinos. Hostil a los hombres y dotada de una altura gigantesca, Sedna estaba condenada a vivir en las frías profundidades del océano Ártico.

La espectroscopía reveló que la composición de su superficie es similar a la de otros objetos transneptunianos, siendo en gran medida una mezcla de hielo y tolina con metano y nitrógeno congelados. Su superficie es una de las más rojas en el sistema solar. No se conoce bien ni su masa ni su tamaño y la Unión Astronómica Internacional no lo ha reconocido formalmente como un planeta enano, aunque varios astrónomos estiman que lo es, según Wikipedia.

El Minor Planet Center lo coloca en el disco disperso, un grupo de objetos enviados a órbitas muy alargadas por la influencia gravitacional de Neptuno. Sin embargo, esta clasificación es cuestionada ya que Sedna nunca se acerca lo suficiente a Neptuno como para que pueda afectarle, lo que llevó a algunos astrónomos a concluir que en realidad es el primer miembro conocido de la región interior de la nube de Oort.

Otros especulan con que podría haber sido empujado a su órbita actual por una estrella en tránsito, tal vez del seno del grupo de nacimiento del Sol, o incluso que fuera capturado de otro sistema estelar. Otra hipótesis sugiere que su órbita puede ser evidencia de otro planeta más allá de la órbita de Neptuno.

El astrónomo Michael E. Brown --codescubridor de Sedna y de los planetas enanos Eris, Haumea y Makemake-- cree que es el objeto transneptuniano más importante encontrado hasta la fecha, pues el estudio de su inusual órbita puede aportar información valiosa acerca del origen y la evolución temprana del Sistema Solar.