reportaje gráfico: gonzalo taisma

Un paseo por un 'bosque encantado'

El sendero del Parque Rural de Anaga, una propuesta ideal para el fin de semana

CANARIAS7 Santa Cruz de Tenerife

CANARIAS7 sigue proponiendo a sus lectores rincones de las islas por los que pasear y en muchos casos descubrir. La situación de pandemia ha hecho que muchos redescubran la isla en la que viven.

Le toca el turno al Parque Rural de Anaga, en Tenerife, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Un paseo por esteimpresionante entorno natural protegido supone disfrutar de una amplia red de rutas de senderismo. Uno de los más importantes y solicitados es el que está en la Reserva Natural Integral de El Pijaral, denominado el Sendero del Bosque Encantado. Gonzalo Taisma hace un recorrido por todos sus rincones, una propuesta ideal para el fin de semana.

Su visita está limitada a un máximo 45 personas por día, por lo que previamente hay que solicitar un permiso a la Central de Reservas de Actividades en la Naturaleza del Cabildo de Tenerife ( https://centralreservas.tenerife.es/actividad/1)

La ruta parte más o menos entre el kilómetro 4-5 de la TF-123, en el aparcamiento del antiguo Parque Recreativo de La Ensillada, discurre por un bosque de laurisilva y sus grandes helechos denominados píjaras que suele sobrepasar los dos metros. En la primera parte del recorrido a mano izquierda se encuentra La Piedra Jurada, una gran piedra donde antiguamente se hacía carbón vegetal, y si las nubes lo permiten desde allí se puede disfrutar de una vista maravillosa de la costa. Mas adelante encontraremos varios tramos con escaleras talladas en el suelo para salvar un mayor desnivel y en poco tiempo veremos el Roque de Anambro, un pitón fonolítico o sea, una especie de chimenea volcánica que ha quedado al aire gracias a la erosión, tiene una increíble belleza con aspecto un poco fantasmagórico.

El sendero se torna a partir de aquí zigzagueante y en constante bajada, hasta llegar por unas escaleras de madera al Mirador Cabezo del Tejo, con vistas espectaculares hacia la costa de Taganana, Almáciga y el Draguillo.

El regreso por una pista forestal completamente llana de unos 3 kilómetros que discurre por un sombrío bosque que llega hasta la carretera, para enlazar a la derecha el sendero que nos lleva al punto de salida. Con una dificultad media esta ruta se puede hacer entre tres o cuatro horas, vale la pena hacerla despacio para apreciar todo su encanto.