Tauro sigue cerrada dos años después

A la espera de que se resuelvan diversos procedimientos judiciales por la titularidad de los terreros, la playa de Tauro, en el municipio de Mogán, sigue sumida en un limbo burocrático que se inició hace 18 años, cuando el Grupo Anfi solicitó la concesión para realizar las obras de regeneración y acondicionamiento de la cala del sur de Gran Canaria.

ALBERTO ARTILES CASTELLANO | MOGÁN

La nueva playa de Tauro, que supuso la construcción de una nueva playa 25 años después en Gran Canaria, sigue cerrada a la espera de que se resuelva la suspensión de la concesión administrativa de la Demarcación de Costas. La construcción de la playa se inició después de que la concesión se hiciera efectiva en 2015. Las obras comenzaron en febrero 2016, incluido el volcado de arena del Sáhara en ese tramo de la costa, pero el 17 octubre de ese año se dictó la orden de paralización de las mismas por las dudas sobre la titularidad de los terrenos. Unas incógnitas que siguen sin resolverse dos años después.

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Y a pesar de que el pasado verano se procedió al desalojo y demolición de viviendas ilegales en el frente del litoral y a su vallado por seguridad, la playa sigue cerrada y sin terminar dos años más tarde de su clausura. Esta nueva oferta costera del sur grancanario, que lleva casi dos décadas en el limbo, tiene una longitud de 300 metros y un ancho de unos 50 metros después de que se sustituyese las lajas y rocas por 70.000 toneladas de arena rubia del Sáhara en mayo de 2016.

El vallado y las señales de prohibido el paso no evitan que bañistas y curiosos se salten a diario las barreras, con el peligro que ello conlleva al no existir un servicio de seguridad ni estar acondicionada para su uso, para así disfrutar de un enclave único en el sur de la isla, alejada del bullicio de otros arenales más accesibles y saturados del sur grancanario.

Pese a ello el Grupo Anfi, promotor del proyecto de Tauro, recuerda que la playa sigue cerrada a pesar de que los ciudadanos continúan yendo a la costa saltándose el vallado perimetral.

A la espera de que se desatasque la situación judicial de la cala, las máquinas siguen paradas y las obras a medias a la vista de turistas y oriundos en un entorno de gran belleza natural en el que se ha ideado un ambicioso proyecto que reforzaría la oferta turística de la isla.

La puesta en marcha de la playa traerá consigo la construcción de un puerto deportivo para unos 300 atraques y varios complejos hoteleros en su entorno que cambiarán por completo toda esta zona de la costa de Mogán. Además, estos trabajos incluirán también un nuevo enlace en forma de paseo entre Amadores y Playa del Cura en el sur de la isla.

Contactos para quitar el candado

Desde el Grupo Anfi se asegura que se está en contacto con la Dirección General de Costas para «tratar de conseguir el levantamiento de la suspensión y así poder rematar la playa», afirma Rubén Reja, director de comunicación del conglomerado empresarial. «El Grupo Anfi defiende que los títulos de los terrenos entregados a Costas son los que se establecieron en su día por ambas partes, es decir, 3800 metros cuadrados», se asegura desde el grupo, por lo que se espera que la playa quede desbloqueada lo antes posible para su apertura.

Operativa en unos pocos meses

De desatascarse el proyecto de Tauro, la playa estaría en funcionamiento en unos pocos meses tras su acondicionamiento, según se afirma desde el grupo. «De levantarse la suspensión, en pocos meses estaría operativa. Será una playa pública que contará con dos chiringuitos y hamacas para los usuarios», asegura el portavoz a este periódico.

Respecto a los desalojos de las viviendas del frente del litoral del pasado verano, el Grupo Anfi asegura que «se trataba de emplazamientos ilegales en suelo privado», reiterando que su pretensión no es otra que abrir la playa para completar las obras y que se pueda utilizar por todos los bañistas. «Algo que supondría incrementar la oferta turística de Gran Canaria con un nuevo emplazamiento de calidad en el que hemos invertido muchos esfuerzos», asegura el Grupo Anfi.