Imagen de archivo de Juan Grande. / Borja Suárez Melián

Los sindicatos denuncian reiteradas agresiones en Las Palmas II por la desidia del Estado

Denuncian que los gestores penitenciarios no están autorizando los traslados a la península de los internos que agreden al personal funcionario, incumpliendo así la normativa penitenciaria

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias (FSC-CCOO) denunció este martes la situación de «caos» que vive la prisión de Las Palmas II debido a la desidia de la Administración central, que no pone remedio a las continuas y graves agresiones que se producen de forma frecuente en el centro penitenciario.

El sindicato señala que el pasado 22 de abril, el secretario general de Instituciones Penitenciarias compareció ante la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, donde manifestó el éxito que su gestión tenía con las agresiones al personal penitenciario. Sin embargo, esas «inexistentes» agresiones a las que se refirió el secretario general, son la que imposibilitan la gestión del centro de Gran Canaria, que vive en el «olvido» de la administración general del Estado.

Manipulación de cifras de agresiones

FSC-CCOO señala que ha demostrado reiteradamente, incluso en foros internacionales, la manipulación de las estadísticas de agresiones en las prisiones, cuyas cifras se rebajan arbitrariamente e impide la aplicación de la Ley de Riesgos Laborales al personal penitenciario. Los estudios del sindicato determinan que las causas de las agresiones se pueden prevenir y evitar, y que el personal penitenciario no lleva en su nómina ser agredido.

Las prisiones españolas están a la cabeza de Europa en agresiones a su personal. Esta anomalía solo es fruto de una política de los gestores penitenciarios, que tratan de evitar sus responsabilidades sobre la base de dejar sin derechos al personal de prisiones.

En el caso del Centro Penitenciario de las Palmas II el «olvido» de la administración penitenciaria no solo representa que el personal penitenciario sea agredido con impunidad y sin protección, sino que además los gestores penitenciarios no están autorizando los traslados a la península de los internos que agreden al personal funcionario, incumpliendo así la normativa penitenciaria, y obligando a que el personal continúe trabajando con sus agresores, una situación que inevitablemente refuerza la posición violenta de los internos.

Al ser la instalación penitenciaria más moderna de Canarias, esta prisión es la que concentra todos los reclusos que ejecutan actos violentos, o de inadaptación regimental, sin que el Ministerio de Interior posibilite su ubicación en otras cárceles de la península, mejor dotadas de personal y recursos.

FSC-CCOO rechaza que la plantilla de la prisión de las Palmas II tenga que ser víctima de ese cúmulo de incompetencia y desidia institucional y pide que tenga igual trato que las demás prisiones, donde las agresiones al personal conllevan el traslado inmediato de centro de los internos que protagonizan estos graves incidentes.

Los problemas de la prisión canaria se agravan por tener una plantilla muy reducida, que normalmente inicia su experiencia profesional aquí y que no cuenta ni con la formación y las medidas preventivas adecuadas para el desempeño de sus funciones.

Desde el sindicato se defiende que no hay razón alguna que motive que el personal penitenciario no tenga derecho a la protección que le reconoce la Ley igual que el resto de los empleados públicos. CCOO exige respuestas efectivas desde la prevención de riesgos contra las agresiones y que Instituciones Penitenciaras resuelva inmediatamente el «castigo» impuesto al personal penitenciario de Juan Grande.