c7

Un proyecto canario para asegurar la calidad de los medicamentos en África

En concreto, los fármacos a los que se busca realizar mejoras son los que evitan la tuberculosis, el paludismo y la malaria.

EFE La Laguna (Tenerife)

Investigadores de la Universidad de La Laguna lideran un proyecto para asegurar la calidad de los medicamentos contr a el sida, la tuberculosis, el paludismo y la malaria en Mauritania, cuyos primeros resultados se publicarán en marzo y cuya metodología podría extenderse a otros países africanos del entorno.

El impulsor de esta iniciativa, el catedrático de Tecnología Farmacéutica José Fariña, afirma en una entrevista a EFE que el reto está en implantar un sistema que permita monitorizar la calidad de los medicamentos para el tratamiento de enfermedades desatendidas en Africa, en su ciclo de uso.

«No sirve de nada tener los medicamentos apropiados para estas enfermedades si luego se alteran por malas prácticas de distribución o almacenamiento antes de llegar al paciente, y por ello es fundamental la formación sanitaria del personal responsable en su manejo«, subraya el investigador.

De hecho, las primeras conclusiones del proyecto apuntan a que alrededor del 60% de los medicamentos muestreados que se distribuyen en Mauritania contra la tuberculosis son de calidad subestándar, es decir, no cumplen con los requisitos farmacotécnicos exigidos por los organismos internacionales.

Esto no solo supone un verdadero riesgo para la salud de las personas que los toman al poder generar resistencias microbiana s, «sino que genera inevitablemente una pérdida de confianza en los sistemas sanitarios y un daño que dificulta aún más la lucha contra las enfermedades desatendidas en los países africanos y frena su desarrollo», advierte.

Y es que según información facilitada por la unidad de investigación de Nuevas Terapias y Desarrollo de Medicamentos del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Publica de Canarias (IUETSPC), «el sistema de control de medicamentos en Europa choca frontalmente, en muchos casos, con la ausencia de sistemas de vigilancia en la calidad de los medicamentos que se importan desde África».

En este continente cada año, y de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, fallecen 100.000 personas por culpa de medicamentos falsificados o de mala calidad.

De ahí el interés del proyecto «Instauración de un Sistema para el Aseguramiento de la Calidad de Medicamentos Utilizados en el Tratamiento del Sida y Enfermedades Tropicales descuidadas» (Isacam), adscrito a la segunda convocatoria del programa Interreg Mac 2014-2020, que se centra en el desarrollo de la metodología para monitorizar la calidad de los medicamentos usados para tratar las tres enfermedades infecciosas de mayor causa de muerte en los países en vías de desarrollo.

Además, el proyecto contempla la mejora de las infraestructuras científicas del Laboratoire National de Controle de la Qualité des Medicaments (LNCQM) del Ministerio de la Salud de Mauritania y del laboratorio del IUETSPC.

Tras un año de andadura, la primera fase ha servido para analizar la calidad de los medicamentos contra la tuberculosis para pasar ahora al análisis de los fármacos utilizados para el tratamiento de la malaria y VIH.

Este primer muestreo se ha realizado en el área urbana de Nuakchott, la capital de Mauritania, y hasta ahora se han testeado los medicamentos distribuidos por almacenes públicos, es decir, por la Centrale d'Achats de Médicaments Essentiels et Consommables Médicaux (CAMEC) y los que se dispensan en algunos centros de atención primaria.

La calidad de los fármacos se analiza mediante las técnicas oficiales que establecen las agencias reguladoras de los medicamentos y la Universidad de La Laguna ha hecho ya dos formaciones in situ para la transferencia de conocimientos en este campo.

Esto «es lo ideal para que el personal responsable aprenda las técnicas con los medios con los que cuentan en su país. La falta de formación del personal y la ausencia de estudios de Farmacia en la Universidad de Nouakchott son problemas añadidos del sector farmacéutico mauritano», explica Fariña.

El panorama en cuanto a los medicamentos antituberculosos y antipalúdicos es bastante parecido: los medicamentos que llegan a Mauritania son de origen conocido (generalmente fabricados en laboratorios asiáticos) y no se han detectado falsificaciones aparentes, pero en pequeños almacenes y centros de salud o dispensarios, donde se dan los tratamientos a los pacientes, se han localizado medicamentos de calidad subestándar, es decir, que no cumplen los requisitos iniciales por los que se autoriza su comercialización.

Al traslado en vehículos inadecuados que atraviesan carreteras a lo largo del país en medio de temperaturas que rondan los 45 grados centígrados sin el mantenimiento de la cadena de frío para conservar los medicamentos, se une la ubicación de los dispensarios, las características de su entorno y las condiciones de almacenamiento hasta la dispensación.

«Un panorama del todo deficiente para preservar las propiedades de los medicamentos que se suministran a la población», resume el catedrático de Tecnología Farmacéutica.

Fariña subraya además que la Universidad de La Laguna, a través del equipo de Investigadores de ISACAM, organizará en marzo, conjuntamente con la Dirección General de Asuntos Económicos con África del Gobierno de Canarias y con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), las primeras jornadas farmacéuticas mauritanas.

Será un primer encuentro centrado en el análisis de los problemas del sector farmacéutico de Mauritania, como la formación continuada y especializada de los farmacéuticos, la regulación del sector, las buenas prácticas de distribución de medicamentos y los problemas de desabastecimiento de medicamentos, entre otros.

A las jornadas también acudirán empresas canarias del sector farmacéutico implicadas en la formación del personal y con la idea de prolongar y potenciar futuras colaboraciones formativas y comerciales.