Imagen de un muro completamente derribado. / c7

Denuncia el destrozo, por algunos cazadores, de muros y paredes agrícolas centenarios

Algunos de estos muros tienen casi dos siglos y este tipo de edificaciones forman parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco

C.INZA Arrecife

Un vecino de la zona del Barranco de Maramajo, en la zona del Risco de Famara, perteneciente al Parque Natural de los Islotes del Norte de Lanzarote, ha denunciado que son habituales desde hace años, los actos vandálico por parte de algunos cazadores que se meten en su finca y destrozan los muros de piedra, utilizados de forma tradicional por los agricultores a lo largo de siglos.

El denunciante, Francisco González, señala que algunos de estos muros de piedra tienen casi dos siglos y recuerda que este tipo de edificaciones han sido inscrito por la Unesco en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por lo que su deterioro es un atentado contra el patrimonio cultural y ambiental en un espacio de la máxima protección.

El denunciante señala que ocurre casi de forma anual por estas fechas en las que se abre la veda a la temporada de caza, donde algunos desalmados, no todos, sino grupos muy concretos, no dudan en echar a bajo, sin ningún respeto este tipo de construcciones.

El afectado, ya que algunos de estos muros se encuentran en el interior de su finca, dice que ya no es el dinero y el esfuerzo que cuesta volver a reponerlos, sino el deterioro de un patrimonio que es de todos y que está protegido y que no se puede ir por el campo tirándolo todo y sin un mínimo respeto.

Cabe recordar que el Comité de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco consideró que «los muros de piedra seca desempeñan un papel esencial en la prevención de corrimientos de tierras, inundaciones y avalanchas». Estas construcciones, «constituyen un testimonio de los métodos y prácticas usados por las poblaciones desde la prehistoria hasta la época moderna, con vistas a organizar sus espacios de vida y trabajo sacando el máximo partido de los recursos naturales y humanos locales.»

No es la primera vez que se denuncian estos hechos por parte de cazadores desalmados que incumplen las reglas en el campo con frecuencia, y que no dudan en reventar muros de muchos años de antigüedad, solo para sacar un conejo o recuperar un hurón.

Asociaciones de la isla que también denuncian estos hechos en las redes sociales señalan que no solo se ponen en juego el patrimonio cultural y etnográfico de la isla y de la humanidad, como dice la Unesco, sino que se causa grave daño a otras especies como lagartos, aves y plantas autóctonas, líquenes y otras especies también con la máxima protección. Además del daño que causan a la reforestación y a la contribución de los muros para evitar procesos de desertización.

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