El próximo fin de semana se entragarán los últimos racimos de uva de la temporada de vendimia. / C7

La cosecha se cierra con 1,2 millones de kilos, la cuarta más baja en 20 años

El sector estima que la producción, después de todo, no es tan baja después de pasar una sequía tan pertinaz como la vivida este año

Carlos Sixto De Inza Serrano
CARLOS SIXTO DE INZA SERRANO Arrecife

La vendimia de 2020 está apunto de darse por concluida, a falta de que el próximo fin de semana se entreguen los últimos racimos de uva listán negra y moscatel, y en principio según datos facilitados por el Consejo Regulador (CR), todo apunta a que el volumen de uva cosechado será de 1,2 millones de kilos.

El resultado no parece tan malo después de todo, a pesar de la pertinaz sequía de este año, donde puede decirse que no ha llovido y la parra se ha quedado muy debilitada para la próxima campaña, a la espera de que mejoren los datos pluviométricos de los próximos meses.

En cuanto a los datos, a falta del cierre definitivo -aunque no se esperan grandes variaciones- hasta ayer el CR tenía contabilizados 855.000 kilos de uva malvasía blanca, y se espera que la cifra definitiva se quede en 875.000 a lo sumo, siendo esta variedad la que marca el grueso de la cosecha. En cuanto al resto de variedades, la listan blanca, hasta ayer se habían contabilizado 66.600 kilos y se espera que el cierre se quede en 70.000 kilos. La variedad negra, hasta ayer se llevaban entregados 102.000 kilos y al cierre se estima llegar a los 120.000 kilos y la moscatel rondará los 40.000 kilos.

Con estos resultados, se puede decir que la vendimia de este año es la cuarta más baja en cantidad desde 2001, años que tiene contabilizados el Consejo Regulador, ya que en 2001 se recogieron 946.000 kilos; 773.000 en 2002; 716.000 en 2003; 716 en 2011; 695.000 en 2016 (la más baja de cuantas hay registradas en el CR) y 1,2 millones en 2020.

A la vista del resultado, el sector parece quedarse satisfecho, sabiendo que ha sido un año muy atípico y sobre todo, que se temía que el volumen de uva recogida podía haber sido mas bajo, dada la falta de agua.

Sin embargo, según los expertos consultados, los 1,2 millones de kilos recogidos parece que son una cantidad adecuada, sabiendo que las bodegas todavía tienen algo stock de vino acumulado, al haberse complicado las ventas este año a causa de la pandemia, lo que ha motivado el cierre de la mayoría de hoteles, así como de la restauración durante casi tres meses y la caída drástica del turismo, y sabiendo que en los tres años anteriores el volumen de uva cosechado batió récords al alza. No obstante, en 2017 se recogieron 3 millones de kilos, en 2018, 3,9 millones, y en 2019, 2,8 millones, siendo las vendimias más productivas en los últimos veinte años.

800.000 litros

Los 1,2 millones de kilos de uva cosechados este año, darán para producir en torno a unos 800.000 litros de vino joven, según estimaciones del Consejo Regulador, que como media calcula que la producción de caldo pueda dar para transformar un 70 por cien de la uva en caldo.

Con esta cantidad se espera que al menos pueda salvarse el año, potenciando en especial las ventas on line, dada la gran caída de la demanda a consecuencia del descenso del turismo.