Imagen del volcán de La Palma. / c7

La ventilación consigue bajar los niveles de CO2 en viviendas de La Bombilla

Este descenso ha sido posible gracias a la ventilación natural y forzada de los inmuebles

EFE Santa Cruz de Tenerife

El Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha constatado con recientes mediciones en una decena de viviendas del núcleo costero de La Bombilla la reducción notable de las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) con la ventilación, tanto natural como forzada, de los inmuebles.

En un principio, las mediciones arrojaron valores «relativamente altos» de CO2, por encima de las 5.000 partes por millón (ppm), llegando incluso a un máximo de 183.900 ppm, en condiciones sin ventilación natural.

En estas condiciones, abunda Involcan, se observa un cierto desplazamiento del oxígeno (O2), que llegó a bajar a un 18,7% en el peor de los casos, 2,2 puntos menos que la concentración normal de O2 en el aire ambiente (20,9%).

En cambio, en condiciones con ventilación natural por un periodo de dos horas el rango de concentraciones de CO2 bajó a la horquilla de entre 1.050 y 14.200 ppm y todas las concentraciones de O2 registradas fueron del 20,9%.

Estos resultados, subraya Involcan, reflejan que la ventilación natural, «y con más razón la ventilación forzada», contribuiría a reducir las concentraciones de CO2 en el aire ambiente interior de los inmuebles.

Indica que «muchos sistemas nacionales de salud» en Europa reflejan que el límite superior del rango de concentración de CO2 aceptable en una exposición a largo plazo en el aire ambiente interior de inmuebles de uso residencial debiera ser del orden de las 1.000-1.200 ppm para garantizar la salud de las personas.

Por lo tanto, aun con ventilación esas mediciones efectuadas el pasado jueves son superiores a estos rangos aconsejados.

En el caso del sulfuro de hidrógeno (H2S), todas las viviendas donde se hicieron mediciones en La Bombilla reflejaron concentraciones inferiores a 0,10 ppm, límite superior del rango de concentración aceptable de exposición a largo plazo en el aire ambiente interior para inmuebles de uso residencial.

A excepción de una de las viviendas donde se registró 0,11 ppm (equivalente a 0,15 mg/m3).

Los resultados de la actividad de los gases radón (222Rn) y torón (220Rn), registrados durante un periodo de integración de 15 minutos no reflejan valores que en un principio pudieran representar un peligro, añade Involcan.

Recuerda este organismo investigador que la actividad de gas radón en el interior de las viviendas suele ser «muy variable» en función de diferentes parámetros, y que de acuerdo con lo establecido por el nuevo Código Técnico de la Edificación, el promedio anual del nivel de actividad en el interior de las viviendas no debe sobrepasar los 300 Bq/m3.