Persisten algunos peligros volcánicos y Pevolca pide no aproximarse a coladas

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 del Gobierno de Canarias ha informado asimismo de que el restablecimiento de servicios básicos como el agua y la red de carreteras en las zonas afectadas

EFE Las Palmas de Gran Canaria

comité científico del Pevolca ha recordado este viernes que en la actual pase posteruptiva persisten algunos peligros volcánicos en La Palma, y ha insistido en su recomendación de no aproximarse a las coladas de lava debido a que hay grave riesgo de exponerse a gases, desprendimientos y altas temperaturas.

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 del Gobierno de Canarias ha informado asimismo de que el restablecimiento de servicios básicos como el agua y la red de carreteras en las zonas afectadas por la erupción centraron la reunión de este viernes del comité director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca).

Destaca que la previsión es que durante este mes se restituya la red de agua en la zona sur de la colada. Vía libre al retorno desde hoy de más personas evacuadas a núcleos próximos al volcán

Desde el Cabildo de La Palma se indicó que en las próximas semanas estiman finalizar tanto la obra de traslado de agua desde el norte hasta el sur, a través de la red contra incendios de la zona de El Pilar, como la conexión de esta red con los depósitos situados en Fátima y Las Norias. Torres destaca la oportunidad para una reconstrucción sostenible en La Palma

Mientras estos trabajos finalizan y para los casos que sean necesarios, se estudia el traslado de agua, para ser usada en la limpieza, mediante cubas, hasta las viviendas afectadas.

Además, en el comité director se expuso que los trabajos en la carretera de acceso a Puerto Naos están próximos a finalizar, después de que esa obra se haya visto afectada por la presencia de gases en la zona, y que el embarcadero que se construirá en la zona de Punta del Negro está pendiente de que se realicen los estudios de batimetría para establecer las profundidades y estado real del lecho marino con objeto de concretar las actuaciones a realizar.

Este viernes se permitió el regreso a las viviendas de residentes de núcleos poblacionales tanto al norte como al sur de la colada. u se ha habilitado la recogida de enseres en la JTI para que las personas puedan volver a habitar con sus pertenencias sus propiedades.

En un comunicado se indica que hay 539 personas albergadas en hoteles, nueve menos que el último dato disponible, y de ellas 344 están en Fuencaliente, 125 en Breña Baja y 70 en Los Llanos de Aridane.

Cruz Roja, organización encargada de la atención de esas personas, estima en 90 las que podrían dejar los hoteles para volver a sus hogares tras el realojo autorizado desde este viernes.

El comité director también analizó la posibilidad de que en las próximas fechas se permita la vuelta a los hogares de residentes en otros núcleos situados al sur de la colada.

En la nota de prensa se subraya asimismo que este viernes ha sido el primer día que, desde que se inició la crisis volcánica en La Palma, no se ha registrado ningún terremoto en el visualizador del Instituto Geográfico Nacional.

El último sismo corresponde a las 22:20 horas del 6 de enero, con magnitud 1.6 y 10 kilómetros de profundidad.

Sobre este asunto, el dictamen del comité científico refleja que la sismicidad es de baja magnitud y está en niveles muy bajos en todas las profundidades, aunque, pese a ello, todavía no se puede descartar la ocurrencia de sismos sentidos.

Tampoco se constata la presencia de tremor volcánico en las señales sísmicas.

Además, dada la reducción de la zona de exclusión, el comité científico insiste en la recomendación de no aproximarse a las coladas de lava por el grave riesgo de exponerse a los gases emitidos, desprendimientos y altas temperaturas que, en algunos puntos de las coladas, alcanzan hasta 300 grados.

Desde el 4 de enero, fecha del anterior informe, la calidad del aire debida al dióxido de azufre (SO2), contaminante asociado al proceso eruptivo, se ha mantenido en niveles buenos en todas las estaciones.

Con respecto a las partículas menores de 10 micras (PM10), desde el 4 de enero se han mantenido los niveles de calidad del aire entre buenos y razonablemente buenos en todas las estaciones, sin nuevas superaciones del valor límite diario.

En cuanto a la previsión meteorológica, la tendencia para los próximos días es tiempo estable y flujo del este a sureste que inducirá la intrusión de polvo sahariano a partir del final de mañana sábado.

La operatividad del aeropuerto queda sujeta a las condiciones puramente meteorológicas, debido a la no presencia de ceniza volcánica en la troposfera.

En cuanto a la reunión previa del comité científico del Pevolca se señala que desde el 13 de diciembre se está en fase posteruptiva.

En esta fase persisten algunos peligros volcánicos, y no conlleva necesariamente el final de la reactivación magmática en Cumbre Vieja.

No hay presencia de tremor volcánico en las señales sísmicas. y la sismicidad, que es de baja magnitud, está en niveles muy bajos en todas las profundidades, a pesar de lo cual todavía no se puede descartar la ocurrencia de sismos sentidos.

La emisión de dióxido de azufre (SO2) ha sido baja durante los últimos 7 días, lo cual no está relacionados con ascenso de magma, sino con un proceso de solidificación del magma superficial todavía existente en los conductos del centro eruptivo.

La emisión difusa de dióxido de carbono (CO2), asociada a los 220 kilómetros cuadrados del sistema volcánico de Cumbre Vieja, refleja una tendencia descendente durante los últimos 7 días, aunque continúan siendo superiores al rango de valores considerados normales para el edificio de Cumbre Vieja.

En algunas zonas concretas de Cumbre Vieja estas emanaciones difusas de CO2 pueden representar un peligro para las personas siempre y cuando se registren valores altos de flujo difuso de CO2 en zonas no muy bien ventiladas y/o a alturas por debajo de un metro del suelo como consecuencia de la posible acumulación de CO2 y descenso del oxígeno (O2) en el aire.

Concretamente en la zona de La Bombilla las emanaciones difusas de CO2 tienen claramente un origen volcánico llegando a alcanzarse concentraciones de CO2 en el aire relativamente altas.

Asimismo se recomienda la limpieza de azoteas con espesores de cenizas de varios centímetros, y se insiste en que se sigan de manera precisa el procedimiento de retirada de cenizas de azoteas y suelo indicado por Protección Civil (humedecer ceniza, protección de ojos, llevar mascarilla, proteger la piel).

Para la retirada, se deben usar mascarillas FFP2, guantes, humedecer ligeramente para su barrido y evitando el uso de sopladores, pues aumentan la re-suspensión de las partículas más perjudiciales para la salud.

El Pevolca dice asimismo que, aún están en fase post-eruptiva, se insiste en el mantenimiento de las zonas de exclusión terrestre y marítima para evitar los peligros asociados al penacho marino.

Se sugiere prestar atención a la dirección del viento por la dispersión del penacho y actuar en consecuencia, especialmente aquellas personas con el sistema respiratorio debilitado (por ejemplo, asmáticos) ya que son más vulnerables a concentraciones más bajas.

También se recomienda el lavado de los ojos después de cualquier exposición, ya que los síntomas, a menudo, no se perciben hasta más tarde.

Para la seguridad de la navegación de todo tipo de embarcaciones que pretendan acceder a la zona de exclusión marítima, se recomienda mantener una distancia de al menos 500 metros para las zonas comprendidas entre el norte del delta lávico 4 y el sur del delta lávico 1-2.

La navegación con fines científicos para la gestión de la emergencia se puede realizar a distancias menores, bajo la responsabilidad del armador y el capitán o patrón de la embarcación, siempre y cuando se cuente con el visto bueno de la Dirección Técnica de Pevolca y Capitanía Marítima.