Los 3 días del ‘procés’ bagañete

El pueblo palmero de Tazacorte fue, en 1911, independiente durante tres días. Pero, aunque los bagañetes salieron a las calles a gritar «¡Viva Tazacorte libre, independiente de España!», lo cierto es que de quién único se independizaron los bagañetes fue de Los Llanos de Aridane. Su procés independentista, como el catalán, apenas duró tres días.

ROSA RODRÍGUEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE

De quienes proclamaron la independencia de Tazacorte ya no queda nadie vivo, pero sí quienes recuerdan las historias que contaban sus padres sobre aquel 25 de marzo de 1911, cuando el pueblo, de madrugada, se echó a la calle para celebrarla. Y también son muchos los que recuerdan los versos compuestos para la ocasión: «Con palos, bicheros y escobas / gritemos con voz de calibre / ¡Viva Tazacorte Libre / Independiente de España!». Uno de ellos es el musicólogo y folclorista Talio Noda, cronista oficial de Tazacorte, que está convencido de que «de ese grito, que es como un himno en el pueblo, viene que Tazacorte se independizó de España», cuando lo cierto es que de quien único se segregó fue de Los Llanos de Aridane.

La identidad bagañeta es bien conocida en La Palma y a principios del siglo XX, además de ser un pueblo muy próspero, Tazacorte destacó por sus ideas progresistas, alejadas del conservadurismo de su metrópoli, Los Llanos de Aridane.

Alentados por los líderes del republicanismo palmero, los bagañetes vieron posibles sus aspiraciones segregacionistas y desde finales de 1910 pusieron en marcha su particular procés (proceso, en catalán). El punto de inflexión lo marcó, según relata el historiador palmero Salvador González Velázquez, la conferencia que impartieron en la Sociedad Díaz Pimienta los republicanos Pedro y Alonso Pérez Díaz. En su calidad de abogado del Consejo de Estado, Pedro Pérez Díaz, se comprometió a gestionar la concesión del título de Ciudad para Tazacorte, aprovechando, además, la coyuntura favorable que suponía la presencia de los Liberales en el Gobierno de la Nación. Los bagañetes, como les indicó el letrado republicano, redactaron la petición oficial y la remitieron al Gobierno el 16 de diciembre de 1910.

Tres meses después, el 25 de marzo de 1911, la Gazeta de Madrid, el BOE de entonces, publicaba el Real Decreto por el que Alfonso XIII concedía el título de Ciudad a Tazacorte.

La euforia duró tres días. El día 27 se publicaba otro Real Decreto que corregía un error: aquel título era para Tacoronte, en Tenerife.

La aventura segregacionista de Tazacorte apenas duró tres días. Al día siguiente de la concesión del título de Ciudad, los vecinos se echaron a la calle en «una manifestación que, con banda de música y banderas, recorre este pago, dando gritos subversivos», según informó el teniente alcalde al Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. La maquinaria conservadora llanense se puso en marcha de inmediato y el diputado del Partido Conservador por La Palma, Pedro Poggio, se fue a ver al ministro de Gobernación para exigirle «que anulara el decreto». Lo convenció diciéndole que hiciera como si aquella declaración fuera un error. El 27 de marzo de 1911 la Gazeta de Madrid publicó que el título era para Tacoronte, en Tenerife. Hasta 1924, 14 años después, Tazacorte no fue municipio independiente. La represión franquista fue brutal en Tazacorte, pero el pueblo no se amilanó y en 1979 se convirtió en el segundo municipio de Canarias, junto a Santa Cruz de La Palma, gobernado por un alcalde del Partido Comunista (PCE): Ángel Pablo Rodríguez. Hoy sigue siendo el alcalde -no lo fue de 1987 a 1991 y de 2011 a 2015-, aunque del PCE migró a ICAN y luego, con Unión Bagañeta, a CC.