Vista de los locales del Yumbo estos días. / EFE / ÁNGEL MEDINA

La Winter Pride cuelga el cartel de aforo completo y llena hoteles en el sur

La organización calcula que estas celebraciones atraerán a 30.000 personas que generan ingresos por 30 millones. Acaba este fin de semana

EFE San Bartolomé de Tirajana.

Maspalomas, uno de los destinos turísticos preferidos por la comunidad LGTBI en Europa, recupera el Winter Pride después de casi dos años de suspensión por la alerta sanitaria causada por la pandemia de la covid-19. Son unas celebraciones que reúnen en el sur a cerca de 30.000 personas, con una inyección para el sector de 30 millones de euros (unos 35 millones de dólares) en un momento clave.

El organizador, Emiel Wijnberg, está ilusionado y se le nota. A pesar de las prisas y de las restricciones que conllevará este año, confiesa que esta cita vuelve para que despegue Maspalomas. «Va a ser un éxito y la gente va a disfrutar». Las noches en el centro comercial Yumbo de Playa del Inglés, epicentro de la comunidad LGTBI, ya han comenzado con un nuevo formato y aforo máximo de 1.000 asistentes, repartidos en 125 mesas de ocho personas, que disfrutan de un espectáculo de galas musicales que no escatima en artistas internacionales.

Wijnberg argumenta que, por el destino y por la continuidad del evento, «no podíamos estar tres años sin celebrarlo», porque resulta crucial mantener conectada Maspalomas a la comunidad LGTBI. «Normalmente, organizar un evento así suele llevar más de ocho meses; esta vez lo hemos preparado en dos», explica, con más fuerza que nunca y con el objetivo de unir «diversión y seguridad».

Este año, reconoce, se procura no emplear la palabra «fiesta» porque el Winter Pride ha sido diseñado con «algunos cambios que hacen posible un evento diferente». El número de visitantes se mantiene - «esperamos de 20.000 a 30.000 personas a lo largo de estos días»- y, aunque no todos podrán disfrutar de las galas debido al aforo limitado, lo harán «del ambiente».

Los participantes se concentrarán menos para llegar a más, porque «vienen con ganas de disfrutar, de pasarlo bien y eso ya lo notan los hoteles y alojamientos», que hace días colgaron el cartel de completo.

El turista LGTBI es un cliente que «busca calidad, tiene fidelidad al destino y genera una inyección económica importante». Las cifras lo avalan: según los estudios realizados junto con el Patronato de Turismo de Gran Canaria, «es el perfil más alto de todo el año en cuanto a gasto en destino», con una estancia media de nueve noches y un desembolso «de 1.500 euros por persona» (unos 1.700 euros), señala Wijnberg. Es un cliente de entre 35 y 55 años, «clave» para el destino, la isla y la ansiada recuperación, remarca.

Maspalomas Winter Pride cuenta en su programación de conciertos con Johny Logan, dos veces ganador de Eurovisión; la cantante española Cristina Ramos o el popular grupo de los noventa N-Trance para cerrar este domingo. Este fin de semana está completo el aforo de las galas. Ya llenan las calles de Playa del Inglés visitantes de todos los rincones.