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«Los verdes» rechaza la prórroga a la cementera de El Pajar

Para el partido, rescatar para el uso público la punta del Perchel es una oportunidad para comenzar a regenerar la parte baja del Barranco de Arguineguín, dotándole de una dársena pesquera

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Los Verdes ha pedido hoy al Gobierno de Canarias que no ceda a la presión de la cementera de E Pajar y deniegue ampliar la concesión otros 25 años a uso industrial del puerto de El Pajar, tal como pretende la empresa.

El partido ecologista exige que se apueste por una recuperación integral del barranco de Arguineguín desde las presas a la desembocadura del barranco, preservando su biodiversidad, el paisaje y sus usos tradicionales.

Advierten «Los Verdes» que conceder una prórroga a la cementera sería ilegal ya que la Ley14/2003 de Puertos de Canarias establece en su articulo que «El plazo máximo de duración de las concesiones de dominio público portuario no podrá exceder de treinta años»; sin embargo la Cementera de El Pajar lleva haciendo uso de ese puerto más de lo legalmente posible superando las seis décadas.

En este sentido « Los Verdes» piden que se recuperase el espacio público de las instalaciones portuarias, de la punta del Perchel y la recuperación del entorno terrestre y marítimo; como un paso más para parea lograr la mejora medioambiental y la protección de todo el cauce del barranco de Arguineguín.

Considera el portavoz de «Los Verdes», Pedro Pablo Medina, que el Cabildo de Gran Canaria debería asumir su papel como máximo órgano de gobierno y planificación insular y, llegar a un acuerdo para trasladar la actividad al Polígono de Arinaga, dándole uso a un puerto «claramente infrautilizado».

Si bien en este caso, se deberían tomar todas las medidas para evitar cualquier afección a la «Bahía de Formas». Al mismo tiempo favorecer la actualización de todo el personal y su estabilidad laboral consiguiendo así mantener una industria que sea respetuosa con el medioambiente y viable empresarialmente.

Para Pedro Pablo no es de recibo que « el conjunto de los grancanarios, y quienes nos visiten, se encuentren con unas instalaciones con unos niveles de impacto ambientales y visuales extremos al ver el mamotreto descomunal que representa la actual fábrica de cemento de El Pajar, visible desde decenas de kilómetros».

Para «Los Verdes», rescatar para el uso público la punta del Perchel es una oportunidad para comenzar a regenerar la parte baja del Barranco de Arguineguín, dotándole de una dársena pesquera, una vez desalojado el muelle de la cementera; incentivar la fruticultura tropical y un uso turístico sostenible.

Recuerdan que todo el Barranco de Arguineguín está en riesgo de industrialización por el Proyecto Chira-Soria y que el nuevo uso que se pretende dar a unas presas inseguras, representa un riesgo imprevisible para la población aguas abajo.

El partido desarrollado desde la plataforma «Salvar Chira-Soria», de la que forman parte, una intensa labor de oposición al Proyecto Chira-Soria impulsado por el Cabildo de Gran Canaria.

Si se ejecuta «significaría la total destrucción del paisaje del barranco, el exterminio de su biodiversidad y la expulsión de sus vecinos debido a unos obras que se prevén infernales», asegura su portavoz.

Además, añade que «Los vertidos de salmuera previstos en Santa Águeda para desalar el agua de Chira-Soria, acabarán con la vida marina especialmente con los sebadales no sólo de su desembocadura sino del entorno de la reserva además de afectar de forma estructural a la pesca artesanal».

A todo ello hay que sumar, apuntan Los Verdes, la instalación de una descomunal escombrera en Santa Águeda; cuyos efectos paisajísticos y medioambientales se convertirán durante otra décadacomo mínimo una carga añadida que perjudicará la recuperación de la zona.

Razones más que suficientes por las que piden que la retirada de la cementera vaya ligada a un « compromiso de sostenibilidad» de todo el Barranco de Arguineguín y que al igual que en zonas recuperadas del planeta, sean la base del desarrollo sostenible y de la regeneración de los espacios naturales degradados.

Esto significaría para los residentes, un incremento de calidad de vida y de trabajo asociados a la economía circular sostenible; derivando un beneficio considerable para el sostenimiento y bienestar de toda la isla de Gran Canaria.