Imagen de un cultivo de uvas durante la vendimia de 2020 en la zona de Monte Lentiscal. vinos do gran canaria

La vendimia de la DO rondará otra vez los 300.000 kilos de uva del pésimo 2019

La cosecha fue buena en el Sur, floja en Medianías y Tejeda y mala en Monte Lentiscal debido al estrés hídrico y a la calima del pasado mes de febrero

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Por segundo año consecutivo la vendimia de uvas de la Denominación de Origen (DO) Gran Canaria, que se completará la próxima semana, apenas rondará los 300.000 kilos, poco más de la mitad de los 573.290 kilos recogidos en la de 2015, la de mayor producción de su historia.

Según los datos facilitados por la propia DO, hasta el viernes de esta semana se habían recolectado 266.580 kilos de uva por 87 viticultores. Las hectáreas vendimiadas ascendían a 99,07 con un rendimiento medio de 2.690 kilos por hectárea.

A lo largo de la próxima semana está previsto completar la recogida en la zona de San Mateo, finalizando con ello la vendimia de 2020, que comenzó en julio en el municipio de San Bartolomé de Tirajana.

Aunque en principio los números invitaban a esperar una vendimia con mayor producción que en 2019, al avanzar la cosecha los datos se han ido igualando. El año pasado se cerró con 295.000 kilos de uva recogidos por 102 viticultores y en 2020 se estima que se llegará a 300.000. En 2019 se vendimiaron menos cultivos, en concreto 91,30 hectáreas, pero el rendimiento por superficie cultivada fue mayor, de 3.240 kilos por hectárea.

Por comarcas, la producción de uva de la DO fue mejor este año en la zona Sur, floja en Medianías y Tejeda y mala, especialmente en las parras de secano, en Monte Lentiscal.

El estrés hídrico, debido a la falta de lluvias acumulada, y diversas circunstancias meteorológicas, entre ellas la intensa calima registrada en la isla el pasado mes de febrero, han perjudicado la maduración y crecimiento de la fruta.

La diferencia entre la vendimia de uvas tintas y blancas, tradicionalmente favorable a las primeras, también se ha reducido en 2020. Hasta ahora se han recogido 112.559 kilos de variedades tintas y 105.772 de blancas cuando en la cosecha de 2019 fueron 183.332 y 160.808 kilos, respectivamente.

Este cambio de tendencia es más evidente si comparamos las cifras de 2020 con las de 2018, cuando la DO recogió 535.779 kilos de uvas en terrenos de 121 viticultores. Entonces las variedades tintas sumaron 314.139 kilos, mientras que las blancas llegaron a 221.640.

Ese año la superficie vendimiada llegó a 107,3 hectáreas y el rendimiento de las parras se elevó a 4.993 kilos de uva por hectárea, casi el doble que el acumulado este año.

Uva propia y comprada

También se ha reducido en 2020 la habitual diferencia de kilos entre uva propia y comprada, hasta casi igualarse. La recogida por viticultores con bodega suma 136.268 kilos y la adquirida por esos productores de vino a viticultores sin bodega asciende a 130.312 kilos. En 2019 esas cifras fueron de 173.051 y 122.839 kilos, respectivamente. En 2018 los números se elevaron a 315.628 y 220.151 kilos.

De las 49 bodegas inscritas en la DO de vinos de la isla este año han entrado uvas en 35.