Los operarios municipales, en plena maniobra de tala. / C7

Vecinos de Sardina creen que la tala de la palmera pudo evitarse

Defensores de la especie recuerdan que llevaban meses reclamando cuidados para el ejemplar ya desaparecido y para otros cuatro más

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Santa Lucía de Tirajana

Vecinos de Sardina del Sur, en Santa Lucía de Tirajana, se quejan de que la tala esta semana de la palmera ('Phoenix Canariensis') que tenía más de 100 años y que estaba ubicada en la confluencia de las calles Carmelo Calderín y San Isidro pudo haberse evitado si el Ayuntamiento hubiese atendido las reiteradas advertencias de varios defensores de esta especie que alertaban de su falta de riego.

Algunos de ellos llegan incluso a enmendar algunas de las manifestaciones que se hacen en el informe técnico que amparó la decisión municipal de serrar el tronco. Les molesta que en él se afirme que los males que presentaba la palmera se detectaron en «un control rutinario» efectuado el 10 de febrero de 2022 cuando, según advierten, ya desde el día 4 de febrero se hizo llegar al Ayuntamiento la queja por el preocupante estado de deterioro que tenía esta palma, considerada un icono paisajístico en este pintoresco barrio santaluceño. Pero es que, añaden, su progresiva degradación era palpable desde hacía muchos meses, y ello sin que, entienden estos vecinos, se le pusiese el lógico remedio. No en vano, aseguran que hay al menos en el entorno otras cuatro palmeras en un estado similar y para las que esperan que no se les dé el mismo desenlace.

El informe técnico que avaló la tala precisaba que el ejemplar estaba enfermo, con partes incluso necrosadas, y que tenía la cogolla ligeramente desplazada, por lo que su caída, por falta de estabilidad, suponía un peligro «inminente» para los que transitaban a su lado. Decía también que la gravedad de sus riesgos se disparaba en la medida en que la palmera se hallaba justo al lado del colegio Policarpo Báez y de una residencia de mayores.

Los técnicos que redactaron el informe atribuyeron la patología de esta palma al ataque del 'Diocalandra Frumenti' o picudo rojo, en asociación con el hongo 'thielaviopsis punctulata', también conocido como podredumbre del corazón o síndrome de la cabeza doblada, que es especialmente agresivo y muy silencioso, difícil de diagnosticar.

Estos mismos vecinos reclaman a los agentes del Seprona, ante los que AV interpuso una denuncia por la tala, que insten a la práctica de un análisis 'post mortem' del ejemplar que confirme esas enfermedades. Dicen haber sondeado a los residentes del entorno donde estaba la palma y que no les consta que ningún operario se subiera hasta la cogolla para diagnosticar con más precisión si estaba o no afectada por ese hongo. Entre otros daños, las ahueca por dentro, sobre todo en esa parte de la base de la corona.

Buscan que la desaparición de esta palmera marque un cambio de rumbo en la atención que se le da a esta especie en Sardina.