Foto de una las acampadas ocupando el espacio común de la acera. / C7

Vecinos de Bahía Feliz vuelven a quejarse por las autocaravanas

Volvieron el buen tiempo y los días festivos, y regresaron las quejas en la urbanización sureña por la presencia de vehículos-vivienda

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé

Vecinos de Bahía Feliz contactaron nuevamente con este periódico para volver a denunciar las molestias que les causa la presencia de numerosas autocaravanas, o furgonetas adaptadas para dormir, estacionadas en sus pocas y cotizadas calles en los días festivos. Se quejan de que esta Semana Santa se juntaron más de veinte y que llegaron en al menos dos tandas. «Como también había muchas familias que se alojaron estos días en hoteles de la urbanización, las autocaravanas llegaron a aparcar hasta en Monte Feliz», apostilla una residente, que prefiere mantener el anonimato, porque, aunque asegura que la mayoría son gente pacífica, han sufrido algún que otro incidente «por el carácter agresivo» de algunos de los autocaravanistas.

No están en contra de que ejerzan su derecho a disfrutar de ese modelo de vacaciones o de descanso. Su malestar radica en que sus calles, las pocas calles de Bahía Feliz, recalcan, no son el lugar adecuado para este tipo de pernoctaciones. Esta práctica, recuerdan, precisa de ciertos servicios de los que aquí carecen, de ahí que se quejen de que los más incívicos no guarden la higiene debida y viertan sus aguas sucias (no las negras) en la misma vía.

Otros, añaden, incumplen con la norma expresa que les prohíbe sacar elementos fuera de los vehículos y ocupan para uso privado espacios de uso público como, por ejemplo, las aceras de la urbanización. «Te colocan la silla y la mesa y hasta te fuman en pipa sin tener en cuenta de que nada de eso que están haciendo, y menos ahora con la normativa anticovid, está permitido», se queja una de las vecinas.

Meses atrás el Ayuntamiento anunció que limitaría el uso del aparcamiento en la calle en la que solían estacionar las autocaravanas y caravanas en Bahía Feliz, en concreto, en una vía sin salida. El objetivo municipal era que solo pudiesen aparcar turismos. Eso fue en octubre de 2020 y la entonces edil de Seguridad, Inés Rodríguez, avanzó a este periódico que solo estaba a la espera de un informe que había solicitado a la Policía Local para así proceder a la colocación de la señalética y poner fin al problema.

Sin embargo, ese paso no solo nunca se dio, sino que algo más de 20 días después trascendió una remodelación de gobierno en virtud de la que esta edil, la única representante de Cs en el cuatripartito que gestiona San Bartolomé de Tirajana, se quedaba sin las competencias relacionadas con la Policía Local.

Desde entonces no se ha sabido nada. Ante esta nueva protesta de los vecinos, el actual responsable del cuerpo policial en el consistorio, Samuel Henríquez, promete que a partir de ahora acudirá la Policía Local.