Una máscara para cada canario en un mes

Grumatec se ha reinventado en beneficio de la sociedad. La empresa de Orlando Batista centra casi toda su actividad en la elaboración de viseras de plástico que dona de manera altruista a cuerpos de policía, hospitales o farmacias. Quiere involucrar en esta iniciativa a las instituciones y llegar a toda la población isleña en 30 días.

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Seguía aterrado desde su casa la evolución de la pandemia, viendo con creciente preocupación como los países no contaban con recursos para proteger a sus habitantes. Su indignación aumentaba al ver el material sanitario deficiente que llegaba desde China y el irremediable desamparo de una población indefensa ante el virus. Tenía que hacer algo. Y lo hizo. Orlando Batista es el dueño de Grumatec, una de las empresas más importantes de Canarias en cerramientos y puertas cortafuegos que también se dedica a la elaboración de aparatos de elevación, montacargas y ascensores de mercancías, así como a la instalación de puertas de garaje. Un emprendedor al que la crisis económica ocasionada por la covid-19 no es lo que le ha quitado el sueño. Son las consecuencias del virus en la salud lo que de verdad le asusta. Por eso no solo no se acogió a un ERTE cuando se decretó el estado de alarma a pesar de la drástica reducción en la facturación de su negocio, sino que cambió el rumbo de su actividad y ahora la mayor parte del trabajo de esta entidad, que se ubica en el polígono industrial de Jinámar, se centra en la elaboración de máscaras de plástico.

Los trabajadores elaboran un modelo que el propio Batista diseñó en su casa y que ya se ve por toda la isla. Personal sanitario de los hospitales y centros de salud, agentes de la policía, farmacéuticos... Todos aquellos sectores que trabajan expuestos al virus pueden contar de manera gratuita con una de estas máscaras reutilizables y que ofrecen una protección de lo más completa. «Son mucho más cómodas que las mascarillas tradicionales y no caducan. Se pueden desinfectar y ser utilizadas por personas distintas», asegura Orlando. Y para su elaboración solo se necesita una botella de plástico de litro y medio o de dos litros. La empresa se provee gracias a la colaboración de las entidades Picsa y Aguas de Guayadeque. «Llevamos más de 6.000 máscaras y actualmente nuestro ritmo es de unas 400-500 unidades diarias, es un trabajo artesanal por lo que si otras empresas e instituciones se involucrasen, en un mes todos los canarios podrían contar con una máscara», resuelve el empresario.

Ya se ha reunido con el alcalde de Telde y ahora su intención es trasladarle el proyecto, que ha bautizado como La máscara sin complejos, al presidente del Cabildo, para que coordine esta iniciativa con el resto de ayuntamientos de la isla. «Con lo sencillo que es sería un crimen que los canarios y cualquier habitante de cualquier país pase un día más indefenso ante la covid-19. Tenemos que hacer lo que esté en nuestras manos para estar preparados ante un posible rebrote», razona Batista, que sueña con que su idea y esfuerzo sirva para proteger, no solo a Canarias, sino al mundo entero de un virus que ya ha demostrado su letalidad en todo el planeta.

La asociación Entre Amigos se sumará al proyecto en Jinámar

La asociación sociocultural Entre Amigos tiene todo listo en su sede ubicada en la antigua gerencia de Jinámar para sumarse a la iniciativa con un taller dónde elaborarán estas máscaras de plástico. «Desde que pueda ir viniendo la gente de trabajo en beneficio a la comunidad empezaremos nosotros también a producir este sistema de protección. Queremos involucrar a toda la asociación», asegura Jesús Santana, el presidente del colectivo.

Y es que la realización de estas máscaras está al alcance de cualquiera. Una realidad que Grumatec quiere difundir al máximo para que todo el que lo desee pueda tener una herramienta eficaz de protección contra el virus. Es tal la dedicación de la empresa a este fin que incluso su informático diseñó una página web (www.lamáscarasincomplejos.com) en la que se detalla toda la información sobre esta iniciativa y se explica por medio de videotutoriales cómo realizar las máscaras. «Estoy perdiendo miles de euros porque esto no me reporta ningún beneficio y sigo pagando sueldos y seguridad social, pero creo que es lo que toca», afirma Orlando Batista, un vivo ejemplo de solidaridad.