Pablo Agriela (i) y Antonio Sosa (d) exponiendo los problemas de no tener fibra en el Parlamento canario. / C7

Sorpresa entre los vecinos sin fibra por el desdén político en el Parlamento canario

Portavoces teldenses expusieron el problema de miles de habitantes en la Cámara regional mientras los diputados miraban sus móviles

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Telde

Los municipios de Telde y Valsequillo fueron protagonistas estos días en el Parlamento de Canarias, ante los diputados de la Comisión de Economía y la consejera del área, Elena Máñez, donde representantes de vecinos sin fibra óptica tuvieron la oportunidad de exponer sus reivindicaciones para reclamar mayor acción política para que este bien necesario del siglo 21 pueda llegar a sus hogares.

Se les brindó la oportunidad de hacerlo gracias al compromiso del diputado y presidente del PP de Gran Canaria, Poli Suárez, quien junto a Sonia Cáceres, líder del partido en Telde, y otros miembros, han cumplido su promesa ante los ciudadanos al llevarles a la Cámara regional para explicar el problema que sigue afectando a miles de canarios, sobre todo en poblaciones rurales.

Lo que pretendía ser un encuentro idílico y una oportunidad irrepetible para Antonio Sosa, Zaida Cruz y Pablo Agriela, los portavoces de la Plataforma para la Fibra, siendo este un escenario perfecto para que se les escuchase con toda atención y por fin se les diese la razón sobre el necesario despliegue inmediato del cableado en todos aquellos pueblos canarios que aún no tienen, acabó por ser una reunión desagradable y estéril.

« La mayoría no soltaban los móviles mientras les intentábamos hacer ver una problemática que afecta a tantos estudiantes de universidad, colegios, comerciantes y demás personas de estos enclaves marginados por las administraciones», indica indignado Agriela, quien incluso se atrevió a llamarles la atención. « Nos pagaron el viaje a Tenerife, la estancia, la comida y el taxi hasta el Parlamento y cuando estábamos delante de ellos fue como estar hablando con adolescentes a los que no les interesa lo que estás contando», lamenta el portavoz y presidente de la asociación de vecinos de La Solana.

También estuvo presente Zaida Cruz de la Plataforma para la Fibra (la segunda por la izquierda). / c7

Un problema producto de la telaraña burocrática

Aún así no perdieron el momento dar voz a los afectados y dejar constancia de las múltiples dificultades que se han ido encontrando en el proceso de despliegue de la fibra , haciendo especial hincapié en que, aun siendo considerada una necesidad básica en la sociedad moderna, « todavía estamos lejos de alcanzar unos porcentajes aceptables en cuanto al número de hogares que disponen de este servicio».

«Si a la enorme telaraña burocrática existente, la escasa o nula coordinación entre los organismos o empresas responsables del despliegue y la falta de vigilancia o control en todo el proceso, añadimos las condiciones orográficas de las islas y la gran dispersión de la población en el medio rural, nos enfrentamos a un problema muchísimo mayor del que a simple vista parece», explican.

Penurias infraestructurales

Antonio Sosa dedicó su tiempo en el micrófono para también relatar «las penurias infraestructurales» que están padeciendo los vecinos de tres barrios de las medianías de Gran Canaria: La solana, Valle Casares y parte de la Gavia. En nombre de estos barrios manifestaron que al estar más alejados de los centros urbanos y ser una población muy dispersa, se sienten olvidados por sus dirigentes, quienes ni siquiera se comprometen a atender sus demandas.

«Falta de conectividad, escuelas que cierran, abandono de la agricultura, carreteras en estado deplorable, escasez de agua de abasto, saneamientos sin conexión a la red principal, o el deficiente servicio de recogida de residuos sólidos, conforman un escenario con un incierto presente y un desalentador futuro», se quejaron.