Patrimonio insta al desalojo de la Casa de la Condesa antes de agosto

El Ayuntamiento ultima los proyectos para dotar a la casona de una instalación eléctrica renovada. El emblemático inmueble de Jinámar lleva años okupado por varios colectivos

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

El desalojo de la Casa de la Condesa en Jinámar ya tiene fecha. Es el 31 de agosto de 2018. Es el plazo que le ha dado la Concejalía de Patrimonio a los colectivos que okupan la emblemática casona para que dejen libres las instalaciones. La edil del área, Gloria Cabrera, explica que es a partir de septiembre cuando el gobierno local tiene previsto que empiecen las obras de renovación de la instalación eléctrica del inmueble, cuyas deficiencias, por cierto, fueron las que motivaron su clausura en 2011. El Gobierno canario ha concedido la financiación, 100.000 euros en 2017 y otros 100.000 en 2018.

Las asociaciones a las que alude Patrimonio son varias y usan la Casa de la Condesa desde finales del mandato anterior. El vetusto conjunto arquitectónico llevaba años sin uso ni vigilancia, presa de los vándalos y víctima de numerosos saqueos. Por ejemplo, las caballerizas, literalmente, han sido desmanteladas. Así las cosas, vecinos del barrio, agrupados en colectivos, decidieron tomar la casona y salvarla del abandono. Entre ellas figuran la asociación Thenesor, que ya tenía cedido un local en el complejo y que amplió su radio de influencia al patio principal, un club de fútbol femenino y un grupo de jóvenes que montaron un pequeño gimnasio en la segunda planta del inmueble principal.

La presencia de estos colectivos y el uso que han hecho de las dependencias ha contribuido al menos a que cesaran los ataques contra este exponente del patrimonio arquitectónico municipal, epicentro en su día, durante décadas, a lo largo de los siglos XIX y buena parte del XX, de lo que fue una gran finca agrícola en manos del condado de la Vega Grande. Con todo, su okupación no ha estado tampoco exenta de polémica. La Concejalía de Desarrollo Local y el colectivo Thenesor protagonizaron momentos de tensión meses atrás por el uso de los baños de la casona. Los necesitaba Desarrollo Local para los alumnos de un proyecto de formación para desempleados, pero los directivos de Thenesor les negaron el acceso porque aseguraban que el agua de esos aseos la costea la asociación.

Lo cierto es que desde Patrimonio ya se les ha informado de que el Ayuntamiento, que gestiona el inmueble tras una cesión temporal del Gobierno canario, necesita recuperar las instalaciones este año y que las obras no son compatibles con la presencia en ellas de estos colectivos. Tampoco podrá estar el proyecto de formación en alternancia contra el empleo (PFAE), que está radicado en un anexo del complejo.

En principio, y por la información que traslada el gobierno local, los colectivos no han puesto objeciones a la salida y abandonarán de forma progresiva y voluntaria la Casa de la Condesa. El Ayuntamiento ejecutará las obras, y en cuanto estén listas, devolverá la gestión del inmueble al Gobierno para que lo rehabilite y le dé uso.