Dragos de Rosiana. Estos ejemplares señeros y centenarios son un referente en el paisaje indómito y volcánico. / C7

Mimo a los 28 árboles singulares

Ordenanza. El área de Medioambiente impulsa un documento regulador y un catálogo de las especies vegetales del municipio que merecen protección por su belleza y papel simbólico

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Dragos de la Matanza, drago de los Arenales, drago de San Juan, los dos dragos del Gamonal, ciprés histórico de San Francisco, sabina de los Cernícalos, alcornoques del Barranco de los Cernícalos, encina de La Colomba, los tres laureles de india de Hoya de la Cantera, laurel de india de la Matanza, árbol bonito de San Francisco, laureles centenarios de la plaza de San Juan, palmera de Los Arenales, palmera alta de Telde (Casa Condal), palmeras de la Herradura, palmeras del Bailadero, drago de la Casa de la Rocha (muerto), dragonal de Salinetas, cardón gigante (Gamonal), tarajal canario (Noria de Jinámar), clavero de los jardines románticos de la Casa Condal, mamey cubano (Casa Condal), jacaranda (Valle Los Nueve), acacia gigante de Las Medianías y aguacatero monumental de la Casa Verde.

Estos son las 28 especies vegetales de Telde que, según la Concejalía de Medioambiante, merecen protección por su belleza, por haber tomado formas extrañas y únicas, por su tamaño inusual, por haber sido plantados por personajes célebres o por poseer un papel simbólico entre la ciudadanía. Así lo recoge la nueva ordenanza reguladora de árboles singulares que se encuentra, desde el pasado 15 de octubre y hasta el viernes 29, a información pública y audiencia. De esta manera, se ofrece la posibilidad que todas las personas o entidades que quieran aportar sus sugerencias lo puedan hacer mediante un correo a medioambiente@telde.es.

«La nueva ordenanza trata de regular y promover la puesta en valor del patrimonio vegetal de Telde en coherencia con el acuerdo plenario de junio de 2020, además de la divulgación, conocimiento, concienciación y conservación de los árboles, de las arboledas monumentales y de las especies singulares que existen en el municipio, así como sancionar las acciones que alteren su protección», explica el responsable del área, Álvaro Monzón.

Una vez superada esta fase, el texto -compuesto de 26 artículos y dos disposiciones finales- y el catálogo serán presentados ante la Junta de Gobierno y los grupos políticos de la Corporación, fase en la que se recibirán y estudiarán las enmiendas y aportaciones que se presenten. «El trabajo realizado ha sido coordinado con la consejería de Medioambiente del Cabildo de Gran Canaria, con el objetivo de avanzar en la protección del patrimonio que es tanto de interés local como insular», explica Monzón.

Algunos ejemplos son los laureles de la plaza de San Juan, ejemplares centenarios que se han erigido como referentes ciudadanos, la palmera alta de la Casa Condal con sus 32 metros de altura, el aguacatero de la Casa Verde, superviviente de la desaparición de las vegas agrícolas de Telde, o el cardón canario, símbolo vegetal de la isla ubicado en las faldas de la montaña de Águeda.