Borrar
José Medina posa orgulloso con sus nietos, José y Raúl, que mantienen la tradición. Juan Carlos Alonso

Exprimir la vida de generación en generación

Mejor naranja de Telde ·

José Medina, a sus 91 años, siente «orgullo» tras ganar un año más este premio y ahora le inculca a sus nietos, José y Raúl, la pasión por la agricultura

Domingo, 4 de febrero 2024, 22:43

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Telde, dentro de la XIII Feria de la Naranja, celebró el pasado mes de diciembre una cata a ciegas en la que un jurado compuesto por seis reputados expertos pusieron a prueba la calidad del fruto cítrico de 14 fincas teldenses, con el fin de determinar cuáles han sido las mejores cosechas del año. El galardón a la mejor cosecha se lo llevó el joven agricultor Raúl Medina, de 19 años, cuyas tierras se encuentran en El Ejido. Pero detrás de la historia de Raúl Medina hay una tradición familiar, con su abuelo José Medina al frente.

Raúl y su hermano José, de 21 años de edad, conforman la tercera generación de una familia dedicada en cuerpo y alma al campo. La naranja de Telde siempre ha tenido un reconocido prestigio y en esta cata a ciegas anual se pone en valor diversas características de la fruta. Se diferencian tres categorías: visual, olfativa y gustativa; y en cuanto a los aspectos a tener en cuenta por los entendidos destacan la forma, la ausencia de plagas, el color de la cáscara y la pulpa, el grosor de la cáscara, la intensidad aromática, el equilibrio entre el dulzor y la acidez del alimento y la jugosidad.

Finca Jomera ha ganado ya muchas catas a ciegas en la Fiesta de la Naranja de Telde. «Ganamos el primer premio en la primera edición de la feria, en el año 2011», destaca. José Medina, a sus 91 años de edad, acude a diario a su finca en El Ejido, una labor que ha hecho toda su vida. La variedad que cultivan es la Navelina de ombligo, una naranja de buen tamaño, carnosa y que contiene una gran cantidad de un jugo muy dulce ideal para zumos. «Su sabor es característico, así como la cáscara y su tamaño·, apostillan.

Con José Medina, acompañado de sus nietos Raúl y José, paseamos por una finca que posee unas características ideales para el cultivo de la naranja, como se demuestra con los distintos premios recibidos. Al margen de naranjas, también producen plátanos y aguacates.

Cerca de 300 naranjos reinan en una finca en la que se trata con especial mimo el cultivo. Toda la producción de naranjas, en torno a unos 80.000 kilos anuales, se vende en la ferretería que se encuentra en la gasolinera del Punto Fielato, en Telde, ya que ellos son los dueños de esas instalaciones.

Es ya una tradición encontrar las cajas de unas naranjas hermosas, así como aguacates o plátanos, a la entrada de la ferretería junto a la gasolinera. «Siempre he estado en el campo. Al inicio de todo, hace ya muchísimos años, nos dedicábamos a las flores», relata un hombre que ve «con orgullo» cómo su hijo y ahora sus nietos, Raúl y José, toman el testigo. «Estoy contento porque si mis nietos no se ocupan de esto, en el futuro la tradición desaparecería. El campo es muy duro», relata.

Raúl y José hablan de su abuelo con pasión. Son conscientes que deben dar un paso adelante, como lo están haciendo, para que siga muy viva la llama de una familia que se ha criado en el campo. Entre la ferretería, la gasolinera y la finca no paran en el día a día, al margen de otros terrenos que también cuidan al detalle para obtener frutos.

«Es raro que no nos tomemos una naranja al día», afirman los tres. La naranja tiene una infinidad de beneficios. En la última cata a ciegas de la Feria de la Naranja de Telde estuvo como catador Lluís Serra Majem, rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y uno de los mayores expertos en nutrición del panorama nacional. Lluís Serra Majem hizo especial hincapié durante la cata en la capacidad de la naranja como uno de los superalimentos que todas las familias deben introducir en su alimentación diaria, destacando sus beneficios para la salud. «La población teldense debe aprovechar la suerte que tiene al vivir en un municipio que es de los principales productores de esta fruta en las islas, que además, no tiene nada que envidiar a las naranjas que llegan importadas de otros lugares del mundo», sentenció.

Sin intermediarios, directamente de la finca al punto de venta en Punto Fielato, la preciada naranja de la Finca Jomera es un auténtico manjar.

El tema del cambio climático también lo tienen presente, pero José Medina advierte que «hace muchísimos años había épocas con un calor que daba miedo. Aquí en la finca suministramos agua de los pozos que tenemos, algo que también beneficia la cosecha. Estamos en un lugar dónde el sol tiene una gran presencia y estamos por la característica de la finca resguardados del viento», relatan.

La producción de naranjas se establece habitualmente de septiembre a febrero. Ahora están recogiendo ya las últimas que quedan de la cosecha, y a pensar en la próxima.

Volver a ganar la cata a ciegas de la Feria de la Naranja de Telde «significa que estamos haciendo bien las cosas», matiza José Medina. Su sabiduría y experiencia es un valor añadido que intenta inculcar a sus nietos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios