Imagen de las heridas que sufrió</p><p> en la espalda. / c7

«Después de dispararme dos veces, fueron a rematarme», relata la víctima

Martín Artiles ofrece su versión de los hechos. Dice que le dispararon dos veces por la espalda y que quedará con importantes secuelas

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Jonathan Artiles, conocido como Martín, lucha en el Doctor Negrín para recuperarse de las graves heridas que sufre a consecuencia de los dos tiros que le dieron el Viernes Santo en Jinámar. Su situación clínica es «muy delicada», reconoce, aunque se siente con «fuerzas para salir adelante. Voy a perder casi la movilidad de la pierna derecha y tengo daños graves en otras partes del cuerpo, pero poseo lo más valioso que es fuerza de voluntad y actitud a pesar de que después de dispararme dos veces, fueron a rematarme», contó a este periódico.

Martín, de 32 años y nacido y criado en Jinámar, contó desde el hospital su versión de los hechos: «Estaba sentado con unos amigos donde vive mi madre y, de repente, vinieron dos tíos por detrás. Estaban con la cara tapada y gritaron 'está Martín ahí'», contó. A él le sonó la voz y con la misma, «un amigo mío me dijo 'chacho están preguntando por ti'. Me puse de pie, miré para ellos y vi a dos individuos encañonándome con sendas escopetas. Eran José y su hijo Kilian», destacó.

Martín se agachó y corrió. «El primer tiro no acertaron y, como yo llevaba una camiseta fluorescente, les ayudó a apuntarme. Dieron un segundo tiro que me impactó por detrás en el muslo. Seguí corriendo con sangre fría y sentí otro cartuchazo en la espalda, a la altura de la cintura y ahí fue cuando me desplomé».

Herida en su gemelo izquierdo.

A los agresores los vio al caer «cuando corrían hacia mí y entonces me pegaron con las culatas de las escopetas en la cabeza. Me cubrí y me hicieron una brecha en el codo izquierdo», contó.

Esa misma sangre fría que tuvo al correr herido fue la que le dio fuerzas para hacerse el muerto: «Me tiré al piso como si estuviera sin vida para que no siguieran encima mía. Se alejaron pero en un momento dado, se acercó a mí Kilian, se puso detrás mía y me encañonó de nuevo. Fue en ese momento cuando mi amigo Kike 'el peluquero' corrió a mi con los brazos abiertos, se puso delante y dijo 'paren ya, paren ya'. Ahí fue cuando le dieron un tiro en la mano. Reconozco que me salvó la vida porque el disparo iba para mí».

Este amante de las motos añadió que escuchó la voz «de José diciendo 'déjalo ya, vamos ya, vamos ya' desde lejos mientras Kilian estaba detrás mía ya que fue quien dio el último tiro. Los otros dos me los dio el padre. Empezó a recoger cartuchos del suelo mientras su padre le decía 'deja eso, deja eso y vámonos'», rememoró.

«Voy a perder casi la movilidad de la pierna derecha y tengo daños graves en otras partes del cuerpo, pero poseo lo más valioso que es fuerza de voluntad y actitud», dijo

Martín dejó claro que «en el coche había una tercera persona que era el chófer», un Toyota Land Cruiser morado «que era de ellos ya que siempre estaba aparcado en San José de Las Longueras».

Los agresores huyeron y Martín quedó tendido en el suelo: «Vinieron a ayudarme, me levantaron la cabeza y dije que me trajeran agua para no marearme . Sentía frío y estuve consciente aunque notaba que mis piernas no me funcionaban. El tiro que me dieron por detrás fue el que me hizo más daño».

Heridas en la espalda. / c7

A los minutos llegó la policía y ambulancias y, aunque «era consciente de la gravedad de las heridas, estaba tranquilo y tenía claro que iba a escapar de esto. Reconozco que cuando vi a los dos con las escopetas pensé que hasta aquí había llegado, que ya llegó mi día, pero luego la gente me daba ánimo mientras tapaban las heridas. Eso me dio mucha fuerza», confiesa Martín.

Al llegar al hospital Doctor Negrín fue operado de urgencia. Tenía los cartuchos de la espalda y de la pierna y los perdigones llegaron hasta mi estómago. Es más, no me lo han podido quitar».

Los motivos

¿Por qué le dispararon? A esta pregunta Martín respondió de esta forma: «El por qué no lo sé. Es verdad que hubo un altercado hace unos meses con ellos a consecuencia de una pelea en la que no tuve nada que ver. Eso lo tengo claro. Luego fueron a por mí a saco y a tomarse la justicia por su mano», comentó a CANARIAS7.