Vista general del paso de peatones y del semáforo estropeado. El otro mástil está en el suelo. La carretera registra mucho tráfico. / ARCADIO SUÁREZ

Alumnado de Jinámar se juega la vida por un semáforo roto

Hace casi un mes que un accidente tumbó uno de los dos mástiles e inutilizó el que quedó en pie. Telde ha pedido al Cabildo su restitución

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

Las familias de una parte del alumnado del colegio José Tejera Santana, en la zona de El Cascajo del pueblo de Jinámar, pasan las mañanas con el alma en vilo. Niños y niñas se ven en la tesitura de tener que cruzar a diario una carretera general, la GC-100, la vía que une Telde con Jinámar, sin más garantías que las que les da un paso de cebra.

Hace un mes que un accidente les dejó sin semáforo y sienten que se juegan literalmente la vida. El golpe tumbó el mástil de uno de ellos, que sigue tirado junto a la carretera, y el que continúa en pie no funciona.

Un grupo de padres y madres ha empezado a movilizarse. Los afectados son los que viven en los pisos del Valle de Jinámar, fundamentalmente en la urbanización Eucaliptos I. Entre su zona y el colegio hay una barrera, una carretera que registra una elevada densidad de tráfico y cuyo paso de peatones se halla demasiado cerca de una pronunciada curva. Los vehículos que vienen de Telde, si circulan a velocidades inadecuadas, pueden verse con dificultades para frenar a tiempo.

Les cuesta que los coches se detengan

Temen que un día de estos ocurra una desgracia. Saben que el paso de cebra les da prioridad de paso, pero también han comprobado de primera mano que, de cara a los conductores, no tiene el mismo efecto que un semáforo. Es más, a menudo les cuesta que los coches cumplan con la normativa vial y se detengan.

El semáforo roto sigue al pie de la carretera. Nadie se ha molestado en retirarlo. / Arcadio suárez

«Hay niños que no pueden ir al colegio acompañados de personas adultas y puede que intenten cruzar antes de cerciorarse de que el coche les ha visto», se queja uno de los padres. Sin embargo, el semáforo les da otra seguridad. Es casi como un policía. «Si está en verde para peatones, entonces pasan más seguros».

Escrito del Ayuntamiento al Cabildo

Algunos afectados, hartos de que nadie actúe, han podido contactar personalmente con la alcaldesa de Telde Carmen Hernández y con el presidente del Cabildo Antonio Morales para transmitirles su desazón.

Por lo pronto, el Ayuntamiento ha dado un paso. Ha remitido un escrito al consejero insular de Obras Públicas, Miguel Ángel Pérez, para pedirle que repare el semáforo. Le informa de que la alcaldía ha recibido numerosas reclamaciones, que ese semáforo da cobertura al único paso de peatones de la zona y que la carretera soporta un «considerable flujo de tráfico».

Así las cosas, le solicita su reparación «con la mayor celeridad posible toda vez que representa asuntos de interés prioritario de suma importancia como son la accesibilidad y seguridad» de alumnado y vecinos.

En el Cabildo, por lo pronto, no tienen constancia por escrito de esta solicitud ni de ninguna otra reclamación sobre el semáforo.