Quintana, de negro, al fondo, en uno de sus primeros actos públicos tras las crisis. Junto a ella, a su izquierda, la alcaldesa y el consejero del Cabildo. / C7

Quintana: «Me sentí desplazada por CC, todo el mundo sabía lo que yo pasaba»

La concejal nacionalista que ha decidido seguir en el gobierno de San Bartolomé pese a la salida de CC subraya que no piensa entregar el acta.

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

La todavía edil de CC en el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, Francisca Quintana, explicó este martes que era vox pópuli en el municipio su mala relación con los compañeros de su grupo, por lo que no entiende que les haya extrañado su decisión de quedarse en el gobierno local. «Yo me sentí desplazada por CC durante dos años, todo el mundo sabía lo que yo pasaba», dijo en declaraciones a este periódico. Por eso, añadió que cuando el partido accedió a hablar con ella, ya era demasiado tarde. « ¿Cómo se revive algo que ya está muerto? Pues eso, ya no tenía sentido; a estas alturas, ni yo me fío ya de Alejandro (en alusión a Marichal, su jefe de filas y portavoz en el grupo) ni él de mí», dejó claro.

Quintana hizo estas declaraciones minutos antes de acompañar a la alcaldesa, Conchi Narváez, a la visita del consejero de Obras Públicas del Cabildo, Miguel Ángel Pérez, a las obras de demolición de la vieja pasarela peatonal que cruzaba la GC-500 en Juan Grande. La edil es oriunda del barrio de al lado, Castillo del Romeral. Fue su primer acto público, al menos a la luz de los focos, tras la crisis generada en el gobierno. Narváez, del PSOE, cesó el jueves pasado por pérdida de confianza a dos de los cuatro ediles de CC, a Marichal y a Pino Dolores Santana. Y de los dos que quedaban, Alexis Moreno ha reclamado también que se le cese, o si no, que se le dé por dimitido, pero Quintana quiso quedarse.

«Yo no me he ido de CC, ese sigue siendo mi partido; otra cosa son las decisiones que ellos tomen a partir de ahora», confesó. «Asumiré que me expulsen», declaró después a Radio Faro. Y es que, salvo sorpresas, esa será la decisión que adopte el partido, según apuntó este martes el secretario insular de CC, Pablo Rodríguez, quien, no obstante, advirtió de que antes habrá un trámite de audiencia. También sabe de la intención del secretario local del partido, Marichal, de reunirse antes con ella. «Estoy dispuesta a sentarme con ellos, pero mi decisión está tomada y mi acta no la voy a entregar». Así de rotunda se mostró la edil ante las cámaras de la Tele Canaria.

«La edil se expone a una expulsión del partido, pero ella dice que no se ha ido de CC y pide que antes la escuchen»

«A nadie le extraña la decisión que he tomado», declaró en Radio Faro. « Es vox populi que entre mi grupo y yo no había sintonía. La relación era muy mala, con todos. Lo intenté muchas veces (otra vez se refiere a Marichal). Él lo sabe. No es nada nuevo para él ni para el grupo», añadió. Y recordó que cuando la alcaldesa le quitó la competencia de Recursos Humanos a su compañera en CC, Pino Santana, que fue el germen de esta crisis, «él salió a arroparla», pero que con ella no actuó igual, recalcó ante los micrófonos de la emisora tirajanera. ¿Lo pasó mal?, le preguntan. «Insoportable, no, lo siguiente».

«Si no se van, los cesaré»

Además, aseguró que muchas veces se vio en los plenos sin saber cuál debía ser el sentido de su voto. Se queja de que no la llamaban ni a las reuniones. Hasta que una vez, según dijo, ella obligó a modificar su voto a todo el grupo. «CC iba a votar en contra de la cementera, eran órdenes desde arriba, pero les dije que no, que si los vecinos quieren que se quede, se queda». Y CC votó a favor, se supone que para que no se escenificara una ruptura del voto.

«¿Qué quieren ahora de mí? El pueblo ha querido que yo sea concejal de San Bartolomé». Y ahí dice que seguirá, trabajando por sus vecinos dentro del gobierno.

Por su parte, la alcaldesa, reacia a seguir hablando de la crisis, se limitó a reconocer este martes que no le quedará otra que cesar a Moreno y a los tres asesores de CC que siguen en el gobierno y que le han pedido ser destituidos. «Me parece curioso que los concejales me pidan que yo les cese, cuando lo que tocaba era que aquel que creyera conveniente seguir a su líder, automáticamente presentara su renuncia», insistió la regidora municipal.