Inés Rodríguez, Conchi Narváez y Samuel Henríquez, tras la reunión en la que se decidió el cese. / C7

EL PSOE de San Bartolomé busca poner a prueba la unidad del grupo de CC

La alcaldesa ha dejado claro que no cesará a los dos ediles nacionalistas aún en el gobierno, por lo que no les deja otra que dimitir. ¿Lo harán?

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Guerra de guerrillas en la política en San Bartolomé de Tirajana. La ruptura del cuatripartito que formaban PSOE, NC, CC y Cs, formalizada esta semana tras el cese de dos de los cuatro concejales de CC en el gobierno, no ha puesto fin a la crisis. Ni mucho menos. Deja un capítulo por escribir. Falta dilucidar qué pasará con los ediles nacionalistas que la alcaldesa, la socialista Conchi Narváez, decidió no cesar. La estrategia, apuntan algunas fuentes, parece clara. El PSOE no solo se ha quitado un socio que le resultaba incómodo en el gobierno. Alegan, entre otras cosas, que les hacía oposición desde dentro. Sino que le ha lanzado un dardo envenenado: pretende poner a prueba la unidad del grupo. De haberlos cesado también, no habría comprometido la mayoría de gobierno. PSOE, NC y Cs suman los 13 que hacen falta. El portavoz de CC, Alejandro Marichal, lo criticó tras su destitución. «No han sido elegantes», dijo. «Quieren dar la imagen de que estamos divididos».

La jugada está en marcha. Y ya se conoce el siguiente movimiento de uno de los dos contrincantes. El entorno de la alcaldesa deja claro que ella no moverá ficha, que dejará pasar su turno. No cesará a los dos concejales que aún siguen, ni a sus tres asesores. Así las cosas, si Narváez no cambia de posición, pondrá la pelota en el tejado de CC, que deberá tomar entonces la iniciativa. Marichal aseguró el viernes que si la alcaldesa no los cesa, sus compañeros de equipo renunciarán a sus cargos. Sin embargo, hay fuentes que aseguran que no está claro que lo hagan. No todos al menos. Y no ayuda a despejar las dudas el hecho cierto de que ninguno de los dos concejales implicados, ni Alexis Moreno ni Francisca Quintana, haya aclarado públicamente qué va a hacer.

Entre las causas que se manejan para explicar por qué no dejan ya sus cargos figuran las económicas. Si renuncian, no tendrían derecho a paro. Por eso hay fuentes próximas a CC que tachan de «miserable» la estrategia del PSOE. Pero desde el entorno de los partidos en el gobierno se da una visión muy distinta. No es una razón económica la que les frena para seguir el camino de la oposición junto con sus dos compañeros ya cesados, Alejandro Marichal y Pino Dolores Santana. Apuntan que Moreno, un hombre que se ha mostrado siempre leal a su jefe de filas, no ha compartido la estrategia seguida por Marichal frente a la decisión esta semana de la alcaldesa de retirarle a Santana la competencia de Recursos Humanos, movimiento que ha estado en el origen del terremoto que desembocó en los ceses. Por eso duda. «Porque no está de acuerdo en algunas cosas». Este periódico ha intentado conocer su versión varias veces y solo ha dicho que busca reconducir las cosas. Sin embargo, las relaciones de CC, y de Marichal, en concreto, con Quintana, parecen más complicadas. Llevaban tiempo distanciados. No en vano, Marichal le quitó la competencia de Festejos en beneficio de Moreno y eso a ella no le gustó.

En teoría, l a incógnita debería despejarse esta próxima semana, pero en San Bartolomé nada es seguro nunca. En otras rupturas de pacto el alcalde o alcaldesa cesa a todos los concejales del grupo político al que se quiere sacar de la alianza. Aquí no ha sido así. También pasa a la inversa. Cuando un grupo siente que agravian a uno de sus miembros, el resto se va y lo arropa. Y eso tampoco ha pasado aquí. Todo está en el aire.

«Los dos concejales me dicen que quieren seguir»

A falta de que los dos ediles no cesados aclaren qué van a hacer, la alcaldesa, Conchi Narváez, en declaraciones este sábado en la reapertura del mercadillo de San Fernando, dijo que los dos le han manifestado que quieren seguir. «Yo no rompo el pacto con CC. A día de hoy tengo 15 votos en el próximo pleno; he dado estabilidad política y la vamos a seguir dando».

A su juicio, « las explicaciones de Alejandro Marichal (el viernes) fueron una cortina de humo para que no se viera que CC en San Bartolomé de Tirajana está rota. No se entiende que un líder de un partido no esté respaldado por sus concejales», apuntó. « El mensaje fue claro, CC está rota, no es líder en su partido, no estaban allí con él porque no manda ni en su casa».

Narváez insistió mucho. « Tengo 15 concejales. ¿Me pide (en alusión a Marichal) que yo cese a sus concejales? Si yo ceso al líder, los suyos tienen que ir con él. Si lo creen conveniente, ¿verdad? Porque es una decisión muy personal». Y aclaró al respecto que Moreno y Quintana le han manifestado que quieren seguir y cumplir con el pacto firmado tras las elecciones.

Narváez terminó reprochándole a Marichal que hable de mala gestión «como si él no estuviera gobernando también», y que s e marchara «intentando hacer daño, dejando a la corporación sin secretario al denegarle la prórroga de la jubilación y darle de baja de la Seguridad Social». Dice que lo hizo además fuera de plazo y cuando ya sabía que no seguía como edil.