Imagen de archivo de una actuación de Armonía Show. / C7 Vídeo: fuera de juego revista audiovisual

La primera verbena post-covid del Norte de Gran Canaria se desborda

Después de dos años sin verbenas, el consistorio de Moya tuvo que suspender en pleno apogeo la que se celebraba en Pico Lomito el pasado sábado. La situación se había desbordado

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Moya

No se sabe cuántas personas acudieron a la Villa de Moya el pasado sábado para asistir a la primera verbena que se celebraba en el Norte de Gran Canaria tras dos años de restricciones debido a la pandemia.

La primera se había llevado a cabo en Vecindario, sin incidentes. Pero en Moya las previsiones quedaron cortas. Cientos y cientos de personas inundaron el pueblo hasta el punto que, a las 01.30 horas de la madrugada, hubo que suspender la verbena.

El alcalde de Moya, Raúl Afonso, ha reconocido que «vino todo el mundo, se desbordó».

Y eso que el aforo de la plaza de Pico Lomito estaba supuestamente acotado y controlado. El Ayuntamiento de la Villa de Moya había anunciado para el sábado 30 de abril una 'Noche de Música y Humor' con las actuaciones del humorista Kike Pérez, la orquesta Armonía Show y del DJ Abián Reyes.

La asistencia a la actuación del humorista Kike Pérez requería reserva de entradas, y con el público sentado. Las actuaciones musicales, por contra, eran con entrada libre pero con «un estricto control de aforo».

Sin embargo, el plan de seguridad trazado por el Ayuntamiento no fue suficiente.

Cartel anunciador de la 'Noche de Música y Humor' del pasado 30 de abril. / C7

Con el objetivo de garantizar la seguridad

El alcalde ha asegurado que la noche de humor «transcurrió muy bien, con entradas previa reserva con afianza». Así, durante la actuación de Kike Pérez «había 530 personas sentadas». El espectáculo «se terminó muy bien».

Eso sí, «el municipio estaba lleno de gente y seguían viniendo y viniendo», en palabras del primer edil de Moya.

«Para la verbena no hacía falta reservar, se permitía la entrada hasta llenar el aforo». Y a eso de las 01.30 horas de la madrugada, dos horas después del inicio de la verbena, «había mucha gente fuera y desesperada porque querían entrar».

Para el alcalde, el problema se puso en evidencia cuando «algunos más jóvenes intentaron colarse por un muro«. Y mientras »la Policía Local va a esa zona, en la puerta se queda Policía y seguritas. Entonces la gente empezó a entrar y entrar y se llenó demasiado el recinto y había más gente de la que se permitía«.

En su relato, el alcalde de Moya ha apuntado que «no había pasado nada, pero ante la posibilidad de que pasase algo, peleas, avalanchas o incidentes», se decidió suspender la verbena, cuando Armonía Show estaba en el escenario.

Una decisión que tomaron al unísono «el responsable del plan de seguridad, el concejal y yo. Se paró la música, no se le dijo a la gente por qué; querían fiesta, no estaban contentos».

En todo caso, para el alcalde de Moya la decisión fue la correcta. «Ahora nos tendremos que sentar» para analizar lo sucedido y mejorar de cara a futuras celebraciones.

Las fiestas de San Antonio a la vuelta de la esquina

El Ayuntamiento de la Villa de Moya, según ha apuntado su alcalde, «ahora verá en qué punto se deben hacer las verbenas. Hay que valorarlo. Queda un mes para las fiestas« patronales de San Antonio y la ciudadanía «va a volver a lo que era antes».

Raúl Afonso espera que de aquí a un mes la situación y las ganas de fiesta se normalice. «Pero esta era la primera verbena de la zona Norte, y la gente se volvió loca».

«El pueblo estaba a tope, había tanta gente o más que en una romería». Los más mayores del pueblo dicen que «en su vida habían visto tanta gente en una verbena en Moya».

Y los comerciantes y empresarios, en palabras del alcalde, «recaudaron en dos horas más que en cualquier verbena que se haya hecho aquí».

Eso sí, «que se nos desbordó, cierto, pensábamos que estábamos preparados. Pero ¿y si pasa algo?. Se suspendió por prudencia».

Dispositivo que cubría «de sobra»

En la noche del sábado 30 de abril estaba en Moya «todo Protección Civil, Policía Local y 10 guardias civil. Más la empresa de seguridad privada». Según el alcalde, «se cubría de sobra, y se desalojó el recinto en cuatro o cinco minutos, no hubo problema ni para desalojar; incidentes ninguno».

Para el viernes 3 de junio, cuando está programada la próxima verbena en Moya, con el inicio de las fiestas de San Antonio, «será más tranquila».