La ilusión y las ganas recorren el cuerpo del centenar de personas que preparan cada año este evento multitudinario. / COBER

El Perro Maldito vuelve a despertar para infundir el miedo en la plaza San Miguel

Más de un centenar de personas -la mayoría vecinos- llevan dos semanas preparando lo que será la vuelta a la normalidad de una noche mágica para el pueblo

Juan Pérez Benítez
JUAN PÉREZ BENÍTEZ Valsequillo

Las cadenas que sujetan al Perro Maldito vuelven a sonar alrededor de la plaza San Miguel. La bestia ya está despierta. No hay tiempo que perder. La actividad en el Centro de Juventud del barrio no cesa. Ya queda muy poco para que llegue la gran noche mágica un año más. Es por ello que más de un centenar de personas se están apresurando estos días para dejar todo listo antes de volver a celebrar la 36ª edición de la Suelta del Perro Maldito que acogerán las calles de Valsequillo en la medianoche de este miércoles 28 de septiembre.

La plaza del pueblo será el punto de encuentro para revivir con normalidad, tras dos años de pandemia, una de las celebraciones culturales por excelencia de Gran Canaria. A las doce en punto de la noche se desatará la locura, el miedo y la incertidumbre con un nuevo espectáculo que esta vez organiza el propio Ayuntamiento de Valsequillo junto a Tembrujo SL, una empresa del municipio encargada de elaborar la trama, que, además, cuentan con el apoyo directo del Cabildo de Gran Canaria con una subvención de 15.000 euros que han servido para sufragar los gastos del multitudinario evento.

«Este año nos hemos visto más apurados que en otras ocasiones», explica Lucía Melián, concejala de Cultura, debido a que hasta abril, cuando se levantaron las restricciones sanitarias, todavía existían dudas sobre si este año ya se iba a poder celebrar. A pesar de ello, eso no va a restar un ápice de emoción y calidad al carismático festejo. Melián, como buena valsequillera, sabe lo importante que es para su pueblo y aunque desde el principio «se sabía que iba a costar sacarlo, hemos hecho el esfuerzo para volver a dar una noche mágica a todos nuestros ciudadanos y a los que quieran visitarnos desde otros municipios», expone.

En mayo comenzaron las primeras reuniones para tomar las primeras decisiones y desde principios de septiembre más de cien personas, niños y no tan niños, en su gran mayoría del pueblo, no han dejado de acudir a la cita de todas las tardes al Centro de Juventud de Valsequillo para crear las vestimentas fantásticas y ensayar las escenas del guion teatral que nadie quiere adelantar, como ya es tradición. El factor sorpresa y el espíritu crítico juegan un papel esencial en este acto. Ambos hacen que merezca la pena revivir este acontecimiento. Nunca se sabe lo que puede pasar.

Estos días se están desarrollando los ensayos generales para que pulir hasta el último detalle. Cada participante conoce ya su papel en la función. Como Efrén Suárez Peña, un «valsequillero de pura cepa», quien ha participado con diferentes personajes desde hace una década, llegando a hacer de Perro Maldito en una edición, aunque en los últimos años se ha especializado en el papel de zancudo.

Sara Navarro Delgado también lleva en la sangre esta fiesta local y ahora quiere transmitírselo a sus hijas Marta y Ana, quienes vivirán por primera vez la emoción y los nervios de la Suelta del Perro Maldito.