Los trabajadores de las obras de El Risco-Agaete celebraron el calado del segundo túnel de Faneque. / C7

Los nuevos túneles de Faneque están calados y abrirán en 2022

Las dos bocas del tubo del lado tierra ya están unidas. El Gobierno canario prevé abrir el tramo y cerrar el paso por la GC-200 «en 2022»

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Las obras de construcción de la segunda fase de la nueva carretera de acceso a La Aldea de San Nicolás completaron ayer el calado del segundo de los dos túneles de Faneque, los más largos de la vía proyectada entre El Risco y Agaete y los llamados a reemplazar el tramo más peligroso, por los desprendimientos, de la actual carretera GC-200.

El calado culminado ayer, y celebrado por los trabajadores, permitirá agilizar el acondicionamiento y finalización de la doble galería que atraviesa el macizo de Faneque «con el objetivo de abrir al tráfico este paso subterráneo durante el año 2022», señala una nota de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias sobre la fecha de puesta en servicio.

De los dos tubos de Faneque, el túnel 4 de los 9 previstos, el del lado mar (calado hace tres semanas) tiene una longitud de 2.020 metros y acogerá el tráfico en sentido Agaete-La Aldea. El del lado tierra mide 2.100 metros, es el que se caló ayer y albergará la circulación en sentido La Aldea-Agaete.

Tras el calado del tubo empieza la excavación en mina en esta boca del túnel de Faneque, que incluye trabajos de sostenimiento del terreno a base de gunitado. Posteriormente se ampliará la excavación del suelo hasta alcanzar los 8 metros de alto que tendrá definitivamente cuando entre en servicio.

Al cale de las dos bocas del túnel de Faneque le preceden el del túnel 3, llamado de Guguillo y de 604 metros, que fue el primero en mayo de este mismo año; el del tubo del lado mar de Faneque; y el del túnel 7, junto al barranco de Guayedra, que se caló hace 10 días.

Para perforar los tramos subterráneos de la nueva carretera se emplean voladuras con un novedoso explosivo a base de emulsión y medios mecánicos, que ha multiplicado el avance de las perforaciones.

La adjudicataria despliega actualmente un equipo de trabajadores y maquinaria que cubre las 24 horas del día en varios turnos y que ahora realiza, en su mayoría, tareas de perforación en los túneles 6 y 9.

La creación de la segunda fase de la nueva carretera de La Aldea se adjudicó con un presupuesto de 152,36 millones de euros y un plazo de ejecución de 65 meses, tiene un trazado de 8,5 kilómetros y será una vía rápida con una velocidad específica de 80 kilómetros/hora. Es una sucesión de túneles y viaductos que atraviesan una accidentada orografía hasta conectar con la primera fase, el tramo El Risco-La Aldea que está abierto desde el año 2017.

La obra es de una gran complejidad porque el 70% del nuevo recorrido discurre en subterráneo por los ocho túneles del tramo, que también tiene dos viaductos y tres enlaces.