Imagen de archivo del concurso de repostería popular Moya Dulce. / C7

Moya Dulce será decisiva para dinamizar el sector de la repostería

La cita agroalimentaria Moya Dulce, que se celebra el domingo 5 de junio, es una apuesta clave para las empresas de la villa

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Moya

Los suspiros o los bizcochos son seña de identidad de la Villa de Moya, parte de una oferta gastronómica que hace economía, mueve empresas y atrae turismo. De ahí que primero la crisis de la covid y luego el encarecimiento de las materias prima a raíz de la guerra en Ucrania hiciera que algunos productores vieran peligrar sus negocios.

Ahora, con la vuelta a las calles del casco de la feria agroalimentaria Moya Dulce, a celebrar el domingo 5 de junio, el Ayuntamiento busca su definitiva reactivación.

El alcalde, Raúl Afonso, explica que «para la Villa de Moya es muy importante que Moya Dulce, en sus fiestas principales, vuelva a donde empezó, en la calle principal», ya que durante la pandemia se llevó a cabo con aforo controlado en el Parque de Pico Lomito.

«Volvemos a la normalidad, es importante, pero también que todas las empresas que hay en Moya, salgan adelante», apunta el primer edil. «Moya no es solo bizcochos y suspiros, que también; hay muchos productos de kilómetro Moya, aunque es cierto que cuando hablamos de Moya lo hacen de bizcochos y suspiros».

Con la celebración en toda su esencia de Moya Dulce « damos un impulso a la repostería del municipio», con la seguridad de que la vuelta a la calle de esta feria «será un éxito».

«Por la pandemia y luego por la subida de precios todas las empresas están haciendo un esfuerzo. Y el Ayuntamiento de la Villa de Moya los ayuda con estos eventos, promocionando productos de Moya en una feria donde se podrán degustar todos estos productos dulces, además de innovar con el concurso de vecinos, como ocurrió la primera vez», apunta Raúl Afonso.

Se refiere a la vuelta del Concurso de Repostería Moya Dulce, que tendrá lugar en la mañana del domingo 5 en la Plaza Tomás Morales. Un jurado decidirá cuál es el mejor postre elaborado por aficionados.

«Vamos a tener bizcochos y suspiros para rato»

Con todo, partiendo de la base de que los empresarios, trabajadores, profesionales de cualquier clase y familias en general «lo han pasado mal», y reconociendo el esfuerzo colectivo, para Raúl Afonso la feria Moya Dulce es un indicativo de que «vamos a tener bizcochos y suspiros para rato».

Y da cuenta de ello que 55 empresas estén presentes en las calles de Moya con otros tantos stand, a lo que hay que sumar también «los comercios que estarán abiertos en la calle principal y que venden nuestros productos».

Si las cuentas del Ayuntamiento salen y se repiten las visitas de las ediciones pre pandemia, la cita Moya Dulce congregará en el casco de la villa en torno a las 4.000 personas.