Foto de archivo de una suelta de tortuga en la que participaron la edil Quintana (de pie, de la derecha) y la alcaldesa, Conchi Narváez. / C7

Moreno insta a la alcaldesa Narváez a que lo cese, pero la otra edil de CC se queda

Si la regidora no accede a destituirlo, el concejal nacionalista pide que se le dé por dimitido. CC reprocha a PSOE y NC que alienten el transfuguismo

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Nueva vuelta de tuerca en la crisis política en el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. De los dos concejales de CC que quedaban en el gobierno local, uno, Alexis Moreno, instó este lunes a la alcaldesa, Conchi Narváez, a que también le destituya, y la otra, Francisca Quintana, opta en cambio por romper con CC y quedarse en el ejecutivo. Así y todo, desde el partido le dan cierto margen. Se resisten a abrirle expediente de expulsión. Primero, dicen, quieren reunirse con ella para que les confirme esa posición. Será entonces, dado el caso, cuando se procederá según fijen los estatutos, pero tampoco concretan qué medida tomarían. Por otra parte, también este lunes presentaron su escrito de solicitud de cese los tres asesores de CC que quedaban en el ejecutivo local.

Alexis Moreno ya había anunciado que tenía intención de reunirse con la alcaldesa para pedirle que le cesara. Lo intentó, dice que estuvo en Alcaldía, pero que como no dio con ella, contactó con Narváez vía wasap y le comunicó su decisión, luego formalizada por escrito. Moreno insta a la regidora a que le revoque las áreas que tenía delegadas y que, en el caso de que no acceda a cesarlo, le pide que sirva ese texto como carta de dimisión de sus competencias.

La alcaldesa no quiso este lunes hacer declaraciones, pero desde su entorno se insistió en que se mantiene en su posición de no cesar a nadie porque entiende que no ha roto el pacto con CC, sino que el jueves destituyó a dos concejales del grupo con los que se había quebrado la confianza. Respecto al escrito de Moreno, los servicios jurídicos trataban de dilucidar si, como pretende Moreno, puede equivaler a una carta de dimisión.

El concejal, que en su escrito justifica su solicitud porque no comparte la decisión adoptada por Narváez ni las razones que ha esgrimido, explica la tardanza en posicionarse públicamente porque de verdad creyó en que podría reconducir las relaciones entre ambas formaciones. Cuando vio que no, decidió dar el paso.

Por su parte, Quintana, que tampoco quiso hacer declaraciones, optó por el camino contrario. En una nota dice que hace dos años se comprometió con la ciudadanía del municipio y que hoy lo revalida. «Porque soy una persona seria y cumplo con mis compromisos».

Dice que se pasará los próximos 20 meses trabajando para recuperar el empleo y la actividad económica, parafraseando el primer comunicado que dio su portavoz en CC, Alejandro Marichal, un día antes de su cese, cuando dio a conocer su reacción a la decisión de Narváez de quitarle el área de Recursos Humanos a la edil Pino Santana, detonante de toda esta crisis. Y deja claro que a sus vecinos que a ella no la encontrarán «en las luchas personalistas de sillones ni en la oposición destructiva que lo único que hace es perjudicar al ciudadano». Desde el gobierno aseguran que no pidió llevar más áreas que las que tiene para quedarse.

Ante su escrito, Marichal, portavoz de CC, en un audio sin opción a preguntas, ve en Quintana «una víctimas de las intrigas y conspiraciones del PSOE y de Conchi Narváez para intentar fracturar» el grupo. «Y lo peor de todo es que NC está entregada a Narváez y al PSOE». Recuerda que el día que fue cesado estuvo reunido con todo su equipo, incluido Quintana. « Ella nos transmitió que era mujer de partido y que dimitiría si no la cesaban». Se pregunta Marichal en voz alta «por qué Paqui (así es como es conocida) el jueves por la tarde revalida ese compromiso y hoy lunes (por ayer) anuncia lo que ha anunciado». Así las cosas, acusa a PSOE y a NC «de estar alentando y promoviendo el transfuguismo, además de no cumplir el acuerdo firmado en 2019», por lo que insistió este lunes en defender que «no son de fiar». Confiesa su desilusión. «Queríamos cambiar las cosas, pero nos topamos con lo de siempre, partidos que han sido protagonistas en el pasado de mociones de censura, intrigas y conspiraciones por el poder; no hay más, ni trabajo ni compromiso, no hay interés por los asuntos de la gente, solo les importa el poder». A pesar de todo, no se arrepiente de haberse equivocado.

«Conchi me ha usado; una verdad a medias es una gran mentira«

Alexis Moreno, el único protagonista de esta crisis que este lunes accedió a hablar con este periódico, confesó que pecó de «ingenuo» cuando pensó en que podría reconducir las cosas. Con ese fin se reunió, de hecho, con los portavoces de los grupos que quedan en el gobierno (PSOE, NC y Cs) y que no tuvo éxito. Y reconoce que les dijo que quería seguir en el ejecutivo, pero no solo, sino con todo su grupo. «Eso fue lo que le dije a Conchi, pero ella me ha usado, dijo a los periodistas que yo quería seguir, una verdad a medias es una gran mentira». No obstante, asegura que tanto Narváez como Inés Rodríguez, de Cs, estaban dispuestos a sentarse. «Los que no querían fueron Samuel (portavoz de NC) y Toni Pérez (edil del PSOE)». Subraya su lealtad a CC y a Marichal, y confirma que el día en que su líder compareció quiso estar con él, pero le pidieron que no fuera. Desmiente que pida el cese por razones económicas (para poder cobrar el paro). «Tengo una empresa vinculada a los deportes náuticos que va mejor que nunca». No piensa dimitir y seguirá en la oposición con una actitud «colaborativa». No en vano, hasta su relevo, sigue siendo presidente de la empresa municipal de Vivienda.