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Alexander Arce, en primer término, junto a parte de integrantes de la comisión. C7
Tradición que se salvaguarda con corazón
Las Palmas de Gran Canaria

Tradición que se salvaguarda con corazón

La asociación Sentir el Carmen cumple un lustro al frente de la organización de la celebración en honor a la patrona de los marineros que en julio convierte La Isleta en visita obligada y punto de encuentro

Rebeca Díaz

Las Palmas de Gran Canaria

Jueves, 18 de enero 2024, 01:00

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La asociación Sentir el Carmen cumple un lustro al frente de la organización de una de las fiestas más representativas de Las Palmas de Gran Canaria. Este 18 de enero conmemora el primer año de un segundo mandato que sus integrantes afrontan cargados de una ilusión que les acompaña desde el inicio de una aventura en la que han tenido que bregar con dificultades nunca antes acontecidas, como una pandemia que condicionó su normal desarrollo durante varias ediciones. Circunstancia que sin embargo supieron salvar gracias al apoyo de un barrio del que aseguran siempre han sentido su respaldo.

«La satisfacción de poder hacer un trabajo bien hecho, tener un equipo tan bueno y un barrio tan agradecido» son aspectos que animaron a Alexander Arce a volver a postularse como presidente de la comisión organizadora de una cita que tiene el reconocimiento de Fiestas de la Ciudad y en la que se estrenó con apenas 18 años.

«Se me calentó la cabeza y cogí a mi grupo de amigos y nos embarcamos en esta apasionante aventura», explica sobre la primera vez que aspiró a liderar una comisión festiva a la que ha incorporado muchas voces jóvenes del barrio pero a la que también ha sabido sumar a quienes llevan muchos años formando parte de las fiestas para 'aprovecharse' de su experiencia. Como es el caso de Mary Carmen Pérez, camarera de la Virgen del Carmen desde hace más de tres décadas y que tras ejercer de vicepresidenta en el primer mandato de la comisión desempeña el de tesorera en esta nueva etapa.

Pero Arce tiene palabras de reconocimiento para todas las personas que integran una directiva que le ha mostrado su apoyo incondicional y lo ha empujado a seguir al frente de la comisión con un segundo mandato. Un equipo que ha aportado de manera desinteresada su tiempo para ofrecer unas fiestas que respondan a las expectativas del barrio y también a las del resto de la ciudad y de las islas, ya que su alcance supera los límites de Gran Canaria. Por eso, recalca que la celebración en honor a la Virgen del Carmen convierte La Isleta en visita obligada y punto de encuentro cada mes de julio.

«La edad es un número»

Una tarea que siempre tuvo claro que no resultaría sencilla de abordar, «aunque no era consciente de su envergadura». Un aspecto que constató cuando asumió una responsabilidad que algunos pensaron que no iba a poder realizar dada su juventud.

«No ha sido nada fácil, porque en los comienzos nos pusieron muchas trabas por mi edad y recuerdo que eran palos por todos lados. Pero creo que se ha demostrado que la edad es un número», señala quien confiesa que en estos años ha crecido en muchos sentidos trabajando por unas celebraciones que «me han abierto muchas puertas» y que, pese al «esfuerzo y el trabajo», le recompensan dándole más de lo que él entrega.

Dice que el esfuerzo para mantener las fiestas en pandemia y en los años siguientes fue arduo pero se vio recompensado con creces «con el exitoso 2023», reseña sobre una edición en la que se vivieron cambios tan significativos como ubicar el escenario para los actos principales en Manuel Becerra, que defiende ha llegado para quedarse.

La romería marinera, el logo de la comisión y la Virgen del Carmen sobre su nueva peana. Cober-c7
Imagen principal - La romería marinera, el logo de la comisión y la Virgen del Carmen sobre su nueva peana.
Imagen secundaria 1 - La romería marinera, el logo de la comisión y la Virgen del Carmen sobre su nueva peana.
Imagen secundaria 2 - La romería marinera, el logo de la comisión y la Virgen del Carmen sobre su nueva peana.

Además, se llevaron a cabo otras modificaciones como el cambio de filosofía de la romería, que tomó un aire marinero más acorde con el origen portuario del barrio y el cambio carretas por barquillas, eliminando el uso de animales, un aspecto en el que tenía mucho empeño la comisión organizadora de los actos festivos.

También una edición en la que, señala, se quiso mimar más a los mayores del barrio, los guardianes de la tradición. Por eso la Noche del Mayor y la Noche Canaria regresaron a las puertas del templo de la calle Benartemi para su mayor comodidad.

Antecesores

Arce quiere agradecer al barrio «lo querido que nos sentimos la comisión de fiestas» y reconoce el trabajo de quienes contribuyeron a mantener una cita «con 110 años de historia». Por eso elogia el legado de «todos lo cargos que han pasado por estas fiestas, que son los que han construido lo que conocemos hoy», personas como Juan Luis Barragán o David Sánchez.

Del mismo modo valora el papel del Ayuntamiento y «el apoyo indispensable» que les ha brindado. «No tengo palabras de agradecimiento por cómo me han tratado» y porque «son conocedores del esfuerzo».

Respecto al futuro dice que «no vamos a prometer cosas que no podamos hacer», pero sí garantiza que seguirá con un trabajo al que «hay que echarle corazón».

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