Enrique de Vidania Haddad. / C7

Adiós a Enrique de Vidania, exconcejal y motero

A los 71 años de edad falleció este lunes en la capital grancanaria

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

A los 71 años de edad falleció este lunes en la capital grancanaria Enrique Vidania Haddad, topógrafo de profesión, que fue concejal capitalino y un gran amante de las motos. En concreto, llevó la Concejalía de Urbanismo entre 1987 y 1990, en el mandato de José Vicente León como alcalde.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria el 13 de marzo de 1951, Enrique de Vidania Haddad era ingeniero técnico en Topografía por la Universidad Politécnica de Madrid. Era el mayor de los 3 hijos de Enrique de Vidania Olasagasti y de Olga Haddad Cabral.

Ya desde muy joven sintió un amor profundo por el mundo de las motos, en concreto por las Honda.

Realizó su primer viaje en moto en 1975, en concreto por 8 países europeosy como viaje de novios con su esposa, Ángeles Rozas González. Y en años sucesivos recorrieron toda Europa hasta llegar a Rusia en el año 1980.

Aventurero y amante de los viajes, fue un gran conocedor de EE UU, de su gente, de su cultura y de sus vivencias. Vivió y trabajó en Miami durante dos años, y después de haber viajado unas 60 veces al país, siempre volvía con ganas de más. Y, por último, el gran viaje que siempre soñó con hacer, el Four Corners, junto a su hijo pequeño alrededor de EE UU y con su propia Goldwing 1500.

Toda su pasión por los viajes en moto nació después de que con 18 años leyera un libro de Antonio Veciana, donde relataba su vuelta al Mundo en Vespa en 79 días, en el año 1962.

En 2006 Enrique de Vidania publicó un artículo de opinión en este periódico con motivo del derribo del scalextric. Recordaba entonces que «en los meses de marzo a junio de 1988 se estaban pergeñando dos hitos que se están materializando ahora en nuestra ciudad de Las Palmas de Gran Canaria: el derribo del scalextric y la culminación y apertura de la calle Luís Doreste Silva y Venegas. En aquellos albores se estaba preparando lo que sería el Plan General de la ciudad, más conocido como el Plan del 89, porque fue en ese año cuando se aprobó, y el que suscribe era el encargado político de la realización de dicho Plan. Cuando Ignacio Rodríguez y José Setién, ingeniero y arquitecto, máximos responsables técnicos municipales de dicho Plan, y a quienes se debe en gran parte lo que es hoy en día la ciudad, me presentaron estas dos propuestas, les dije que si estaban seguros de poderse llevar adelantes las mismas, ya que parecía impensable e imposible , dada la complejidad técnica, en un caso, y complejidad de gestión en el otro, a lo que me respondieron que sí lo estaban , pero 'a lo largo del tiempo', que no sería fácil (...) Son cosas que después de los años hay que reconocerles a aquellas personas que fueron artífices de esas ideas, ideas un tanto descabelladas en aquel momento para algunos, pero magníficas ideas que se han llevado a cabo y que hoy en día se beneficia toda la ciudad de ellas que debemos a dos hombres: Ignacio Rodríguez y José Setién».