Imagen de un taxi circulando por la calle León y Castillo. / ARCADIO SUÁREZ

El taxi rechaza el 50% del recorte y se debate entre una regulación más laxa y la liberalización

Parte del sector pide que solo haya un día libre laboral y otro en fin de semana, mientras que otros rechazan que se les obligue a parar

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La auditoría externa sobre la situación del taxi en la capital grancanaria, que concluye la necesidad de rebajar un 50% de la oferta para garantizar la pervivencia del servicio, no ha provocado ningún cambio en las posiciones previas de las asociaciones que conforman el servicio: las que eran partidarias de la regulación de días libres consideran que el análisis confirma sus posiciones, si bien entienden que hay que rebajar el alcance de la restricción de la oferta; y las que se posicionan en contra creen que el informe no puede justificar la regulación de los días de trabajo.

El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi (ATAT), Francisco Reyes, considera que «no hay demanda suficiente» para mantener el servicio. Sin embargo, entiende que la reducción del 50% de la flota «es inasumible en la situación en que estamos». En su opinión, habría que trabajar en la aplicación de un día libre entre semana y que durante los fines de semana, trabaje la mitad de las 1.598 licencias el sábado; y la otra mitad, el domingo. Por lo menos, «hasta que salgamos de la crisis».

En su opinión, el impacto del parón económico se nota más en la capital grancanaria por el hecho de que aquí hay unos 4,3 taxis por mil habitantes, cuando la media de las grandes ciudades españolas está por debajo de tres. Y además porque las tarifas son las más bajas de España, lo que afecta al volumen de ingresos que tienen los taxistas. «El taxi se está manteniendo a base de echarle horas y hacer jornadas de trabajo de trece horas», dijo Reyes.

Un colectivo plantea que los días libres se apliquen a comienzos del próximo año, cuando se cambie la ordenanza

También se mostró a favor de que haya dos días libres (uno entre semana y otro en fin de semana) Ramón Almeida, de Autaxi-GC, la asociación que organizó las últimas movilizaciones en favor de la regulación del servicio que se presta en la capital.

Como en el caso de la ATAT, este representante del taxi considera que la disminución de la oferta en un 50% resulta excesiva en estos momentos. «Si no hay pandemia, reducir a la mitad el servicio es inasumible», aclaró.

Almeida entiende que el mantenimiento de todas las licencias operativas resulta imposible a la larga. «Sobran taxis por todos lados y las paradas están llenas», aseguró, «habrá que ir a una regulación» dentro de la ordenanza municipal del taxi. La nueva regulación que está impulsando el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria -y en la que se enmarca el nuevo informe que adelantó CANARIAS7 la pasada semana- está aun en tramitación y su concreción se hará en el marco de la Mesa Municipal del Taxi, en la que están representadas algunas asociaciones del sector.

Para Ramón Almeida, lo lógico sería que la nueva regulación de los días libres debería empezar a aplicarse el año que viene.

En contra

Para el portavoz de la Asociación pro Derechos del Taxista Autónomo de Canarias (Asprotac), Gorky Bethencourt, «carece de toda lógica» tomar la decisión de aplicar restricciones al servicio basándose en un análisis que se hizo con una pandemia más descontrolada, con confinamientos parciales, toques de queda y cierres perimetrales.

«Si con la que está cayendo a nivel mundial, los ingresos medios pasan de 114 a 112 euros, ¿dónde está la crisis?», se preguntó. En su opinión, «no están capacitados, legalmente hablando, para restringir nuestro derecho a trabajar como autónomos».

Asprotac, que se quejó de que no se ha atendido su petición para integrarse en la Mesa Municipal del Taxi, anunció que en caso de que vuelva a impulsarse una regulación de los días libres, «volveremos a los juzgados».

Bethencourt negó legitimación a los representantes de las asociaciones de taxistas para imponer medidas que impliquen restricciones a la actividad e ingresos de los autónomos.

Fuentes de la Asociación de Asalariados del Taxi también considera que no se puede intervenir en la actividad del taxi y, como Asprotac, consideran que si desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria «se nos obliga a parar, iremos a denunciar estos hechos por la vía penal, acabará en los juzgados».

Protesta de taxis en favor de los días libres. / Arcadio SUárez

Una demanda de casi diez millones de carreras cada año

El informe titulado 'Estudio para determinar la oferta de taxis en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, para su mejor adecuación a la situación actual que atraviesa el sector' determina que la demanda de taxis que hay en la capital grancanaria ronda los 9,9 millones de carreras al año.

Con ese dato, el análisis de los ingresos y la evaluación de los gastos se concluye que las pérdidas anuales del sector rondan los 47 millones de euros.

Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos del Taxi (ATAT), su presidente, Francisco Reyes, planteó la posibilidad, a medio plazo, de subir las tarifas para acercarse a la media española. «Estamos hundidos porque no se suben desde 2018 y, aunque este año será complicado por la situación económica, se tendrá que aplicar en el futuro», dijo.

En su opinión, la recaudación mensual bruta de un taxi está en torno a los 2.770 euros y se deberían generaron otros 2.400 euros adicionales para que fuese rentable. De acuerdo al informe encargado por el Ayuntamiento, en plena crisis económica por el covid, los ingresos de los taxis rondaron los 3.400 euros.

«Estamos abocados al desastre de seguir así», dijo Reyes, quien planteó la posibilidad de que el régimen de libranza se plantee como una prueba de tres meses para estudiar la repercusión que tiene en el negocio.

Por su parte, los asalariados demandaron al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que libere las licencias que tiene retenidas y permita que los trabajadores contratados puedan adquirirlas. Opinan que el Consistorio no puede retirar licencias porque la oferta está basada en las necesidades que tiene la ciudad de este servicio.