Schamann se retrata en corto

«Jugar sin miedo a perder». Ese es el consejo que David Pantaleón dio este sábado a los participantes de Rodando con..., una actividad que se enmarca en el proyecto cultural Schamann X Schamann y que consiste en la realización de un corto durante un día en este barrio capitalino. El protagonista del suyo, el edificio España.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

Schamann X Schamann es un proyecto cultural que busca hacer un retrato del barrio capitalino a través de sus habitantes. La primera fase del mismo consistió en Cuéntate-Cuéntanos, un taller de introducción al lenguaje audiovisual que ahora ha dado paso a Rodando con..., una actividad que permite a los alumnos participantes realizar un corto durante un día con un profesional de la dirección, en el barrio.

Antonio Mejías y Juan Carlos Maciá toman parte en la actividad y este sábado pudieron poner en práctica los conocimientos adquiridos trabajando en la realización de una pieza con David Pantaleón. Algo nuevo para los dos, aunque en el caso de Juan Carlos ya conocía los entresijos de un rodaje «porque fui extra en la película que Belén Rueda hizo en la isla». Sin embargo, para Antonio «todo es nuevo, y es que yo parto de cero».

A ambos, el autor de trabajos como El Becerro Pintado y La pasión de Judas, que ahora se encuentra inmerso en la preparación de su primer largometraje Hombres de leche, les comenta que la parte que más le interesa trasmitirles es la «creativa», por eso les invita a perder «el miedo a la técnica, a la tecnología, a la excelencia» y «optar por decir, vamos a jugar sin miedo a perder».

El realizador entiende que es importante «quitarse los miedos para abordar el acto de la creación audiovisual» y afrontar el rodaje de cada pieza teniendo siempre claro que «la dirección es solución de problemas».

Así, apunta que en un ejercicio como éste, en el que se cuenta con un tiempo limitado y hasta el último momento no se sabe cuántas personas integrarán el equipo, es necesario «ser flexible» con el proyecto que se tiene entre manos.

Explica que eligió como protagonista de la pieza el edificio España, un inmueble que domina uno de los laterales del parque de Don Benito y que es conocido popularmente como «el muro de la vergüenza», porque existe la teoría de que se construyó «para dulcificar la zona», ya que «tapa los edificios de protección oficial» y, además, cuenta como anécdota, «se ve desde mi pueblo, Valleseco».

Añade que una vez se tiene la idea, la metodología de trabajo consiste «en tirar el concepto sobre la mesa, nos ponemos de acuerdo en qué cosas tenemos que buscar y ver si las encontramos, para dentro de un rato irnos a sala», en el Gran Canaria Espacio Digital, y comprobar si disponen de «los ingredientes del guiso que queremos hacer».