Una persona busca en un contenedor de basura de la capital grancanaria.. / ARCADIO SUÁREZ

El programa 'La casa, primero' para reinsertar a los sin hogar requiere de unos 900.000 euros

El plan de actuación que acogerá a personas que viven en la calle en unos pisos tutelados ofrecidos por las instituciones es para cuatro años

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La iniciativa 'Housing First' (La casa, primero), con la que el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento capitalino quieren ofrecer pisos tutelados a las personas sin techo de la ciudad para que puedan iniciar su proceso de reintegración social, se plantea en base a un convenio que tendrá una duración de cuatro años.

De acuerdo con los datos que maneja el Consistorio capitalino, se estima que la activación de los recursos alojativos requerirá de una inversión de algo menos de 900.000 euros en el cuatrienio comprendido entre 2021 y 2024.

DSITRIBUCIÓN ANUAL

  • 2021. Se destinarán casi 191.000 euros aportados a partes iguales por Cabildo y Ayuntamiento.

  • 2022. La aportación se eleva a 215.000. De ellos, el 75% lo ofrecen las instituciones y el resto, las ONG.

  • 2023. Este año se invertirán casi 221.000 euros, el 90% de las cuales procede de fondos públicos.

  • 2024. El año de mayor inversión con algo más de 230.000 euros. El 13% lo aportan las entidades benéficas.

Un informe jurídico sobre el borrador de convenio que preparaba el Ayuntamiento para la implantación del programa 'Housing First', en junio de 2020, fijaba la cantidad necesaria para ello en 857.145,52 euros.

Este importe era aportado a partes iguales por parte del Cabildo de Gran Canaria y del Consistorio a un 92,2%, mientras que las dos organizaciones con las que se quería conveniar el servicio (Provivienda y Hogar Sí), tenían que colaborar con 66.573,64 euros en los cuatro años.

En términos absolutos, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria aportará 395.285,94 euros. Y el Cabildo insular, la misma cantidad, siempre de acuerdo al documento al que ha tenido acceso este periódico.

Para el primer año, se contemplaba la entrega de 69.416,12 euros a Provivienda y de 25.869,82 euros a Hogar Sí por parte del Consistorio capitalino.

Sin embargo, en la propuesta de plan de subvenciones que mañana se aprueba en pleno, el Consistorio destina 80.000 euros a la puesta en marcha del programa de pisos tutelados para personas sin hogar.

Esta cantidad es un 16% inferior a la prevista en el borrador de convenio (92.285,94 euros). Este periódico intentó conocer ayer las razones de esta disminución pero desde el grupo de gobierno no se quiso ofrecer la información porque se quiere dar una rueda de prensa con los detalles de esta iniciativa social.

La ficha de 80.000 euros del programa 'Housing First' marcaba como destinatario de esta subvención a Cruz Roja, algo que desde el área municipal de Vivienda ha sido señalado como un error que debe corregirse en el documento que se lleva a aprobación en el pleno de mañana.

Funciones

Tanto el Cabildo de Gran Canaria como el Ayuntamiento financian más del 92% de la actuación. A las otras dos partes del acuerdo (la Fundación Red de apoyo a la Integración Sociolaboral Hogar Sí y la asociación Provivienda) se les encomienda el alquiler, gestión y mantenimiento de las viviendas a las que acceden los usuarios del programa; y, por otro lado, proporcionar servicios personalizados de apoyo, complementarios al alojamiento, para favorecer su reinserción social.

La puesta en marcha del proyecto 'Housing First' en Las Palmas de Gran Canaria es un complemento al sistema tradicional de atención a las personas sin hogar de la ciudad. Se trata de un plan de alquiler de viviendas unipersonales « dirigido hacia las personas sin techo que, por su situación de exclusión social extrema, larga permanencia en calle y alto grado de deterioro psicosocial, requieran de un programa adaptado a su condición de gran vulnerabilidad, un lugar de pertenencia desde el que promover su calidad de vida e integración social».

Esta metodología de trabajo se puso en marcha hace tres décadas en Estados Unidos y otras ciudades españolas ya la han articulado como complemento al programa tradicional de atención al fenómeno del sinhogarismo.