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Pleno Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

El pleno decreta el arreglo de un talud en San Roque por emergencia

La reparación del muro de la calle Florinda se tuvo que parar por el riesgo de la ladera

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Pleno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acaba de dar cuenta de la obra de emergencia que hay que acometer en un talud de San Roque que da a la carretera GC-110.

La ladera presenta un riesgo de desplome que fue detectado por la empresa a la que se adjudicó el inicio de la obra de reparación del muro de la calle Florinda, que cedió en diciembre de 2021.

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, explicó este jueves que entre la caída del muro y la adjudicación de su reparación pasaron varios meses. «Y cuando se fue allí a iniciar la obra, se observó que el talud presentaba problemas de estabilidad», explicó el edil, «estamos actuando en ese talud para luego retomar la construcción del muro».

Presupuesto para la recuperación

La declaración de emergencia permite al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria actuar en la zona antes de aprobar el presupuesto necesario para su reparación.

En cuanto al muro en sí, la reposición de 115 metros en las calles Florinda y Fragata fue adjudicada por un importe de casi 360.000 euros.

El viceportavoz del PP, Ángel Sabroso, considera que las explicaciones dadas por Doreste resultaron insuficientes porque el problema de esta parte de San Roque se está repitiendo desde hace cuatro años.

Actuación y emergencia

«En 2018 se produjo un desprendimiento y la calle Florinda estuvo un año con las cintas de seguridad puestas», denunció el concejal del PP.

«En 2019 presentamos una moción para que se arreglará y nos dijeron que se estaba pendiente del planeamiento», añadió, «y en 2020 dijeron que eso correspondía al Cabildo de Gran Canaria».

Por eso, aseguró Sabroso, «no se puede justificar una emergencia de una obra que está esperando desde el año 2018».

Por su parte, la concejala no adscrita Carmen Guerra acusó al responsable municipal de Urbanismo de haber pasado «como Atila, se ha llevado toda la vegetación, había un tilo de 30 años que talaron».

El concejal Doreste respondió que la vegetación hubo que retirarla para desarrollar la actuación que garantiza la seguridad de los vecinos.

Y aclaró que «aunque la debería asumir (la obra) el Cabildo, la haremos nosotros para no meternos en guerra entre administraciones y para garantizar la seguridad de los ciudadanos».