Imagen de archivo del colegio público Guiniguada. / C7

San Nicolás critica que el alumnado del Guiniguada tenga que abandonar el barrio

El colectivo Cofiris recoge firmas para evitar que se elimine Primaria del colegio y se obligue a los menores a desplazarse «a dos kilómetros»

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

La recogida de firmas en San Nicolás y en núcleos cercanos como San Juan o El Secadero es la primera de las acciones que ha puesto en marcha la asociación vecinal y cultural Cofiris del risco capitalino, para tratar de evitar que el colegio Guiniguada deje de impartir enseñanza Primaria el próximo curso 2022-2023.

«Ya hemos reunido más de siete páginas con firmas y todavía nos quedan por recoger la hojas que hemos dejado en el propio colegio y las que se ha llevado gente a barrios como El Lasso», explica Israel Medina, presidente de Cofiris y antiguo estudiante de un centro que, recuerda, «es el único público que queda en una zona en la que hay cinco concertados» y contra el que cree «ha habido un complot para echarlo abajo».

Además de esta recogida de firmas presencial, Cofiris también ha comenzado a recabar apoyos en la página change.org con el único objetivo de evitar que el cambio de uso que la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias prevé para este colegio -que va a pasar a ser un aulario de alumnado en tránsito, de 16 a 21 años, procedente del centro específico de Educación Especial Román Pérez Déniz-, suponga que se elimine Primaria y se obligue con ello a los menores del barrio a desplazarse a otras zonas de la ciudad.

Dos kilómetros

«Obligan a los niños del barrio a irse fuera y los mandan al Nanda Cambres nada menos, a dos kilómetros, y sin ponerles transporte escolar», dice el referencia a que Educación ha comunicado que el alumnado tendrá matrícula preferente en ese colegio de Arenales.

«¿A qué hora se van a tener que salir esos niños de su casa para llegar la Nanda Cambres?», cuestiona Medina al tiempo que señala que «siguen maltratando a los barrios mas desfavorecidos».

Instalaciones

El portavoz vecinal del risco está convencido de que las instalaciones del colegio Guiniguada son lo suficientemente grandes como albergar diferentes tipos de enseñanza. «Podrían coger una planta entera para educación especial», propone.

Añade que el centro «tiene a ccesos diferentes y diferentes patios para el recreo», con lo que la convivencia entre el alumnado de cada enseñanza sería viable. «Para armar una cosa desarman otra», se lamenta.

Solicitud de reunión

Medina explica que una vez recaben todas las firmas de apoyo a su iniciativa las presentarán en la Consejería de Educación. La misma institución a la que asegura se ha dirigido en varias ocasiones para solicitar, vía registro, reuniones con «la consejera, con el director territorial y con la directora general de ordenación, innovación y calidad», sin que de momento haya obtenido respuesta.

Por eso, afirma, tiene decidido «pedirle una reunión al presidente del Gobierno de Canarias». Todo para evitar perder un colegio «por el que San Nicolás luchó mucho».

Además, teme que el cambio de uso educativo implique también el del nombre del centro, «como pasó con el Salvador Rueda», ahora Román Pérez Déniz. «Le están quitando todas las señas identidad a los barrios más desfavorecidos», denuncia.