660 millones para evitar vertidos al mar y llevar el alcantarillado a todos los barrios

El ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la compañía Emalsa han presentado este miércoles el nuevo plan de infraestructuras hidráulicas

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la compañía Emalsa han presentado este miércoles el nuevo plan de infraestructuras hidráulicas, una propuesta que prevé la inversión de 660 millones de euros en los próximos diez años para responder a las necesidades futuras de la ciudad.

El objetivo de esta actuación pasa por garantizar el abastecimiento de agua desalada mediante la construcción de una nueva desaladora en el litoral norte de la ciudad que duplique la capacidad actual de Las Palmas III.

Además, se prevé un centenar de obras que permitirá que todos los barrios se conecten a la red de saneamiento, ya que todavía hay núcleos que no vierten al alcantarillado.

También se evitarán vertidos al mar y se construirá una nueva depuradora de aguas residuales en la zona portuaria.

Se calcula que la inversión prevista hasta 2030 genere unos 8.000 empleos.