David Taboada junto al instructor Miguel Berdud. / c7

El maestro canario del 'Taser'

Seguridad. El responsable de armamento de la Policía Local es uno de los siete agentes de toda Europa que ha vuelto a certificar la formación en el uso de pistolas eléctricas

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

En toda Europa solo siete policías revalidaron el mes de julio pasado su formación como maestros instructores de las pistolas eléctricas Taser. Y entre ellos se encuentra un canario, el responsable de armamento y tiro de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, David Taboada. Este agente acudió en ese mes a la recertificación del Máster Internacional Taser Instructor, de la Axon Academy, que se celebró en el Centro Integral de Formación de Seguridad y Emergencias de la Policía Municipal de Madrid. Y lo hizo en representación de la Policía Canaria, en calidad de formador de la Dirección General de Seguridad y Emergencias.

En este curso, compartió experiencias y formación con agentes de seguridad de otros países, como Islandia o Alemania.

El especialista canario, que se ha pagado de su bolsillo esta formación, ha reforzado su conocimiento relativo al funcionamiento de este tipo de armamento y ha actualizado su experiencia con los nuevos modelos, tanto el T7 -que va a ser adquirido por el Cuerpo Nacional de Policía- como el TX2 -que se incorporará al armamento de la Policía Local.

Taboada explica que el funcionamiento de estas nuevas pistolas eléctricas es, en esencia, el mismo que los modelos anteriores. Cuando se aprieta el gatillo, el arma dispara un cartucho que, al clavarse en el sujeto, produce un pulsos eléctricos. La diferencia de la T7 y la TX2 estriba en que ahora, con la segunda descarga, se duplican los pulsos que recibe el individuo. «En el primero se reciben veintidós pulsos y si se observa que el sujeto no depone su actitud agresiva, se envían 44 pulsos», explica.

Registro de la actuación

El agente aclara que, además, el nuevo sistema es mucho más garantista tanto para el agente como para la persona que es sometida a este tipo de intervención policial. Y eso se debe a que, por lo menos en el modelo T7, toda la actuación queda grabada por una cámara y un software de gestión de datos registra todas las variables para determinar si el uso del Taser ha sido correcto: en qué parte del cuerpo se produjo la descarga, la cantidad de electricidad que fue recibida, el tiempo de exposición... «Desde que se activa el dispositivo, la cámara graba y se registra todo por seguridad jurídica», detalla David Taboada, «no se puede hacer un mal uso del dispositivo porque todo queda grabado».

El experto insiste en que el uso de estas armas es seguro porque aunque lo que sale de la boca son 50.000 voltios, lo que llega al cuerpo apenas alcanza los 2.000.

Aún así, existe un protocolo muy estricto respecto a la utilización de este tipo de dispositivos y se prohíbe en caso de mujeres embarazadas, personas con muy poco peso, ancianos o personas con conductas suicidas.